Durante la reciente crisis en Medio Oriente, el precio del petróleo no se disparó como se esperaba. La razón principal fue la estrategia oculta de China, que redujo significativamente sus importaciones, evitando así un aumento descontrolado en los precios mundiales.
Impacto de la ofensiva contra Irán en los mercados
Cuando Estados Unidos e Israel iniciaron la ofensiva contra Irán el 28 de febrero de 2026 y la Guardia Revolucionaria cerró el estrecho de Ormuz, los analistas pronosticaron un escenario catastrófico. Se preveía que el petróleo alcanzara los USD 200 el barril, con riesgos de recesión e inflación global.
La reducción de importaciones por parte de China
Contrario a las expectativas, los precios del petróleo no aumentaron de forma significativa. La clave fue la drástica disminución en las importaciones chinas, que pasaron de unos 11 millones de barriles diarios antes del conflicto a 9,3 millones en abril. Las proyecciones indicaban que en mayo y junio esa cifra bajaría a 6,5 millones, según Axios.
¿Cómo logró Pekín evitar un colapso?
China implementó varias medidas sin comunicar oficialmente su estrategia. Redujo el procesamiento en refinerías en unos 2,7 millones de barriles diarios, la mayor caída registrada, y utilizó inventarios comerciales y estratégicos que no son públicos. Además, sustituyó petróleo por carbón en la petroquímica y frenó la acumulación de reservas.
El papel de las reservas y la diplomacia
Mientras los países de la AIE sacaban crudo de sus reservas, China mantuvo casi intacta su reserva oficial, que se estima entre 1.200 y 1.400 millones de barriles. También facilitó el paso de petroleros iraníes a través de permisos no verificados, reforzando su posición como principal cliente de Irán, que le vendía cerca de 1,4 millones de barriles diarios.
Implicaciones estratégicas y futuras
El caso de China demuestra que puede aislarse del mercado marítimo y gestionar su consumo sin afectar la estabilidad global. Analistas consideran que Pekín mostró un poder discrecional que ninguna otra potencia ha demostrado en el mercado fósil, lo que plantea nuevas preguntas sobre su intención a largo plazo.






