El Pantera, conocido también como “El 15” o “El Rey”, fue sentenciado junto a su exjefe de sicarios por el homicidio de Diego Alejandro en el ejido Alfredo V. Bonfil. Durante años, este criminal fue considerado uno de los principales generadores de violencia en Benito Juárez, afectando la seguridad de la región de manera significativa.
Investigación y modus operandi
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, El Pantera ordenó a su subordinado secuestrar a la víctima en un bar de Cancún para trasladarlo a una casa de seguridad en Alfredo V. Bonfil, donde fue torturado y asfixiado con una soga. Posteriormente, su cuerpo fue abandonado en la Región 531, demostrando la brutalidad de sus operaciones y la influencia del crimen organizado en la zona.
Operativo de captura
El Pantera fue capturado en mayo de 2023 en Guamúchil, Sinaloa, gracias a un operativo conjunto entre la Secretaría de Marina, la Coordinación Nacional Antisecuestro y la Fiscalía de Quintana Roo. En ese momento, este líder criminal era uno de los más buscados, con una recompensa de un millón de pesos por información sobre su paradero.
Consecuencias judiciales y traslado
Tras más de dos años de proceso judicial, un juez dictó sentencia condenatoria por homicidio calificado contra El Pantera y su subordinado Juan Carlos “N”, alias “El Teporrón”. Debido a su alta peligrosidad, ambos fueron trasladados al Cefereso número 13 en Miahuatlán, Oaxaca. La resolución marca un hito en la lucha contra el crimen organizado en Cancún y deja abiertas otras investigaciones por delitos como extorsión y narcomenudeo.
Relevancia del caso en seguridad pública
El Pantera deja un legado de violencia que ahora enfrenta la justicia. Su captura y sentencia no solo demuestran la coordinación de las autoridades, sino que también envían un mensaje claro sobre la intolerancia a los delitos de alto impacto en la región.






