El apagón nacional en República Dominicana paralizó al país durante la tarde del martes, dejando sin electricidad a hospitales, comercios, transporte público y hogares. La falla, originada en la subestación de San Pedro de Macorís —administrada por la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED)—, generó una reacción en cadena que provocó la desconexión total del sistema eléctrico nacional.
El incidente ocurrió alrededor de la 1:20 p.m., afectando incluso a la central termoeléctrica Punta Catalina, considerada una de las más importantes del país. La magnitud del suceso evidenció la fragilidad del sistema energético y reavivó críticas por la falta de previsión y mantenimiento en la red.
Debido al apagón general que dejó sin electricidad este martes a amplias zonas del país, después de una avería repentina en una línea de transmisión de 169 megavatios proveniente de San Pedro de Macorís.
Usuarios del Metro de Santo Domingo en la zona de Villa Mella tuvieron que… pic.twitter.com/MzEKl0T3AN
— Keyla Reyna (@keylaReyna04) November 11, 2025
Las causas oficiales y las explicaciones del Gobierno
El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED) informó que la causa inicial fue una avería en la subestación de San Pedro de Macorís. Según explicó, la falla provocó que primero salieran de operación las plantas de la Compañía de Electricidad de San Pedro de Macorís (CESPM) y luego las de AES Dominicana, desencadenando una caída masiva en todo el sistema de generación.
Aunque las autoridades aseguraron que el servicio se restablecería en pocas horas, la interrupción afectó gravemente a las principales ciudades del país. Durante horas, el transporte colapsó, los comercios quedaron paralizados y las redes de telecomunicaciones sufrieron interrupciones.
Un evento registrado la tarde de este martes provocó la salida de todas las plantas de generación del sistema eléctrico dominicano, lo que ocasionó interrupciones del servicio en distintas zonas del país, incluyendo la paralización temporal del Metro de Santo Domingo.
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— Somos Pueblo Media (@RDSomosPueblo) November 11, 2025
El apagón nacional en República Dominicana también generó cuestionamientos sobre la falta de mecanismos de respaldo y respuesta rápida ante contingencias. Expertos señalaron que el sistema opera con una vulnerabilidad estructural que lo hace propenso a fallas de gran magnitud.
Servicios esenciales afectados
Hospitales, estaciones de servicio, supermercados y dependencias públicas tuvieron que recurrir a generadores de emergencia. En varios casos, los equipos fallaron por falta de combustible o mantenimiento, evidenciando una débil planificación ante emergencias energéticas.
El apagón también impactó a miles de pequeños comercios y trabajadores informales que dependen de la energía para operar, provocando pérdidas económicas que aún no han sido cuantificadas.
Reacciones ciudadanas y críticas
La población expresó su molestia en redes sociales, denunciando la falta de información clara por parte de las autoridades. Varios usuarios reportaron que el servicio se restableció de forma intermitente y que en algunas zonas urbanas hubo cortes repetidos durante la noche.
Mientras el gobierno pidió paciencia y prometió una investigación “profunda y transparente”, analistas y ciudadanos coinciden en que la respuesta institucional fue lenta y desorganizada.
Expertos advierten sobre la fragilidad del sistema
Los especialistas en energía eléctrica advierten que el apagón nacional en República Dominicana no fue un hecho aislado, sino el reflejo de un problema mayor: la falta de inversión en infraestructura y la dependencia excesiva de plantas térmicas.
Organismos técnicos insisten en la necesidad de diversificar las fuentes de generación, modernizar las redes de transmisión y fortalecer la supervisión de las empresas eléctricas. Sin embargo, los avances en materia de energía limpia y resiliencia del sistema siguen siendo lentos y fragmentados.
En opinión de analistas, la reciente crisis debería ser una llamada de atención para que el Gobierno priorice la estabilidad energética, ya que cada apagón masivo erosiona la confianza ciudadana y afecta directamente a la economía nacional.






