Felipe VI reconoció que durante la conquista de América existieron “muchos abusos”, al tiempo que pidió analizar ese periodo histórico con rigor y contexto, evitando juicios simplistas desde la mirada actual. El pronunciamiento se dio en Madrid durante una visita a una exposición sobre el México indígena, en un momento donde la memoria histórica vuelve al centro del debate diplomático entre México y España.
El rey Felipe VI admite excesos en la conquista de América
Durante su recorrido por la muestra “La mujer en el México indígena”, el monarca español subrayó que varios episodios de la conquista no pueden generar orgullo cuando se observan con los valores contemporáneos. Sin embargo, insistió en que el análisis debe ser objetivo, riguroso y libre de lo que definió como “presentismo moral excesivo”.
“Obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos”, expresó el rey, al referirse a los abusos documentados en ese proceso histórico. No obstante, puntualizó que la comprensión del contexto resulta clave para extraer lecciones válidas en el presente.
Una declaración en un escenario cultural y diplomático
Las declaraciones se realizaron en el Museo Arqueológico Nacional, donde el monarca acudió acompañado por el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel. La visita, de carácter no oficial, fue difundida posteriormente por la Casa Real en redes sociales.
La exposición —que estará disponible hasta el 22 de marzo— profundiza en el papel social de las mujeres indígenas desde la época prehispánica. El proyecto es resultado de la colaboración entre instituciones culturales de ambos países y forma parte de una agenda binacional para reforzar vínculos históricos.
Contexto histórico: leyes, protección y contradicciones
El monarca recordó que incluso desde el inicio del proceso colonial existieron intentos legislativos por regular el ejercicio del poder. Mencionó a los Reyes Católicos y a la reina Isabel, así como las Leyes de Indias, como ejemplos de marcos normativos que buscaban protección para los pueblos originarios.
Sin embargo, reconoció que la distancia entre la norma y la realidad fue evidente. “Hay un afán de protección que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que la historia también muestra luchas morales y éticas sobre el poder desde los primeros días del periodo colonial. Para el monarca, ese conocimiento permite comprender mejor la identidad compartida entre ambas naciones.
Cultura mestiza e identidad compartida
Felipe VI destacó que el encuentro entre civilizaciones dio origen a una identidad mestiza que hoy define a millones de personas en ambos lados del Atlántico. Además, enfatizó que acercar este conocimiento histórico a las nuevas generaciones es esencial para fortalecer la comprensión cultural.
“Esa cultura mestiza que nace ahí, en América, es lo que nos define hoy”, afirmó.
El rey también valoró la relevancia de llevar a España una muestra que retrata la riqueza del México antiguo y sus raíces culturales, subrayando que la nación mexicana es producto de múltiples civilizaciones, incluido el encuentro con los españoles.
Respaldo diplomático y visión mexicana
Por su parte, el embajador Quirino Ordaz Coppel resaltó la grandeza de los pueblos originarios y la historia compartida entre ambas naciones, en un mensaje de cooperación cultural.
La exposición fue organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y la Secretaría de Cultura de México, con apoyo del Instituto Cervantes y la Secretaría General Iberoamericana.
Antecedentes políticos recientes
El debate histórico entre ambos países ha tenido implicaciones diplomáticas en los últimos años. En enero pasado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como simbólica la presencia de los reyes de España en el pabellón mexicano de FITUR, al considerar que representaba cercanía con los pueblos originarios.
No obstante, la mandataria ha insistido en la relevancia de reconocer las consecuencias violentas de la conquista. Previamente, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó mediante carta que la Corona española ofreciera disculpas formales, petición que no obtuvo respuesta.
Como consecuencia, Sheinbaum decidió no invitar al monarca a su toma de posesión en octubre de 2024, mientras que el Gobierno español optó por no enviar representación oficial en señal de protesta.
Un debate que trasciende generaciones
La postura del rey reabre una conversación histórica que combina memoria, diplomacia e identidad cultural. Mientras algunos sectores exigen disculpas formales, otros priorizan la cooperación académica y cultural como vía de reconciliación.
Lo cierto es que el reconocimiento de abusos por parte de la jefatura del Estado español añade un matiz relevante a una discusión que sigue vigente más de cinco siglos después.






