La jueza federal encargada del caso conocido como “huachicol fiscal” decidió cancelar la audiencia inicial de imputación contra Fernando Farías Laguna, que se celebraría el lunes 20 de octubre en los juzgados del Penal Federal del Altiplano.
Ni el contralmirante prófugo de la justicia ni su representante legal acudieron al llamado judicial. La suspensión de esta audiencia vuelve a retrasar un proceso clave que podría revelar más detalles sobre una presunta red de tráfico ilícito de combustibles dentro de las fuerzas armadas.
Acusaciones y vínculos familiares
El acusado es sobrino del exsecretario de Marina durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y recientemente se le revocó el amparo que había solicitado para evitar una posible orden de aprehensión.
Por otro lado, su hermano, Manuel Roberto Farías Laguna, permanece bajo prisión preventiva por su presunta participación en la misma estructura criminal dedicada al robo y distribución ilegal de combustibles en territorio nacional.
Corrupción en la Marina y antecedentes del caso
En junio de 2024, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar envió una carta al entonces secretario de Marina denunciando un cargamento sospechoso de 19 mil 500 kilos de colorante en polvo, que un perro entrenado detectó como cocaína.
El suceso fue ignorado por sus superiores, y meses más tarde, Guerrero Alcántar fue asesinado en Manzanillo, Colima, un mes después de reunirse con el nuevo titular de la dependencia. Estos hechos han reavivado las sospechas sobre la red de corrupción que podría involucrar a varios mandos y a Fernando Farías Laguna.
Expectativas y próximos pasos
La Fiscalía General de la República no se presentó a la audiencia, por lo que se espera que el proceso se reanude únicamente cuando sea detenido Fernando Farías Laguna. Su caso ha generado polémica en los círculos políticos y militares, pues podría exponer una trama más amplia de tráfico de combustibles, impunidad y encubrimiento dentro de la Marina mexicana.






