La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo logró frustrar un intento de extorsión virtual y localizar sanos y salvos a tres jóvenes de nacionalidad beliceña en el municipio de Othón P. Blanco, en las inmediaciones de Chetumal, evitando que sus familiares realizaran un depósito de 350 mil pesos exigido por presuntos delincuentes que operaban el engaño desde un penal en Tamaulipas.
El engaño comenzó tras una ceremonia de graduación
De acuerdo con la autoridad ministerial, las víctimas son dos mujeres y un hombre de entre 18 y 25 años de edad, quienes fueron objeto del engaño telefónico durante la noche del 9 de marzo, luego de salir de la ceremonia de graduación de un familiar. A partir de ese momento comenzaron a recibir llamadas en las que se les ordenaba trasladarse a determinados lugares bajo amenazas, mientras paralelamente los extorsionadores establecían contacto con el padre de las dos jóvenes para exigirle el pago del rescate.
350 mil pesos a cambio de una supuesta liberación
Los delincuentes hicieron creer al padre de familia que sus hijas y su acompañante habían sido interceptados por un comando armado. Para reforzar el engaño, incluso lograron que una de las jóvenes se comunicara con él a través de WhatsApp advirtiéndole que estaban retenidos, lo que llevó al padre a creer que la amenaza era real y que la vida de los tres jóvenes estaba en peligro.
Chetumal: cuenta de WhatsApp clonada y fotos bajo amenaza
El caso registrado cerca de Chetumal revela la sofisticación con que operan las bandas de extorsión virtual en México. Los Policías de Investigación de la FGE determinaron que los responsables lograron clonar la cuenta de WhatsApp de una de las víctimas, desde la cual mantuvieron comunicación con el familiar para hacer más creíble el engaño. Adicionalmente, enviaron fotografías de los jóvenes que fueron tomadas bajo amenazas para aparentar que se encontraban privados de su libertad, completando así una puesta en escena diseñada para provocar el pago inmediato del rescate.
FGE interviene a medianoche y desactiva el engaño
Alrededor de la medianoche, agentes de la Fiscalía lograron establecer contacto con el padre de las jóvenes y le explicaron que se trataba de una extorsión virtual. Le recomendaron cortar toda comunicación con los extorsionadores y abstenerse de realizar cualquier depósito bancario. Posteriormente, elementos de investigación implementaron un operativo de búsqueda que permitió ubicar a los tres jóvenes, quienes se encontraban completamente a salvo en el municipio de Othón P. Blanco.
Las llamadas habrían salido desde un penal en Tamaulipas
Las primeras indagatorias de la FGE señalan que las llamadas de extorsión habrían sido realizadas desde el Centro de Reinserción Social de Altamira, en el estado de Tamaulipas, lo que evidencia que este tipo de delitos son operados frecuentemente desde el interior de centros penitenciarios del país, donde reclusos utilizan teléfonos celulares para delinquir desde la cárcel aprovechando la distancia geográfica como escudo.
Recomendaciones de la FGE para no caer en extorsiones virtuales
Ante la creciente sofisticación de este tipo de delitos, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo exhortó a la ciudadanía a no atender este tipo de llamadas y a denunciar de inmediato ante las autoridades para recibir apoyo oportuno. Las claves para identificar una extorsión virtual incluyen solicitudes urgentes de dinero, comunicaciones a través de aplicaciones de mensajería con cuentas previamente conocidas y presión para no colgar ni contactar a otras personas mientras dura la llamada.






