Cole Allen, el hombre acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, se tomó una fotografía armado frente al espejo de su habitación de hotel minutos antes del intento de atentado, de acuerdo con información presentada por la fiscalía.
Según documentos judiciales, el acusado utilizó su teléfono para capturar la imagen alrededor de las 8:03 de la noche, aproximadamente media hora antes de ejecutar su plan. En la fotografía, vestía ropa oscura y portaba diversos objetos relacionados con armamento, lo que reforzó las sospechas de premeditación.

Evidencia asegurada por autoridades
El expediente incluye también imágenes de las armas decomisadas al momento de su detención: una escopeta calibre 12, una pistola, municiones, cuchillos y otras herramientas. Estos elementos fueron presentados ante la Corte de Distrito de Columbia como parte de la solicitud de prisión preventiva.
Las autoridades buscan que el acusado permanezca detenido sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial, considerando la gravedad de los hechos y el riesgo potencial.
Planeación del ataque
Las investigaciones señalan que el ataque fue planeado durante semanas. El implicado recopiló información sobre la cena de corresponsales, evento al que asistirían figuras clave del gobierno estadounidense junto a más de dos mil invitados.
Además, reservó una habitación en el mismo hotel donde se llevaría a cabo el evento, el Washington Hilton, con el objetivo de facilitar el acceso. También viajó en tren desde California hasta Washington, transportando consigo el armamento.
Mensajes previos al atentado
Previo al intento de ataque, programó correos electrónicos dirigidos a familiares en los que ofrecía disculpas y explicaba sus motivaciones. En estos mensajes, reconocía su intención de atentar contra miembros del gobierno y asumía posibles víctimas colaterales como parte de su plan.
Situación legal del acusado
El acusado enfrenta un cargo por intento de asesinato del presidente, delito que podría derivar en cadena perpetua, además de otros cargos relacionados con el uso de armas.
El caso ha generado fuerte atención mediática debido a la magnitud del atentado frustrado y las implicaciones en materia de seguridad para eventos de alto nivel en Estados Unidos.
Proceso judicial en curso
La fiscalía presentó las pruebas con el objetivo de convencer al juez de mantener la detención preventiva. La audiencia determinará si el acusado continuará en prisión mientras espera el juicio.
El desarrollo del caso continúa bajo seguimiento de autoridades federales, en medio de un contexto de alta sensibilidad por la seguridad presidencial.






