Las inundaciones que afectan a cinco estados del país —Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca y Guerrero— han reavivado la polémica por la desaparición del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), eliminado en 2020.
Miles de familias permanecen damnificadas mientras crece la exigencia de apoyo federal inmediato.
El origen de la polémica: ¿Qué era el Fonden?
El Fondo de Desastres Naturales (Fonden) fue creado en 1996 como un mecanismo financiero para atender emergencias derivadas de fenómenos naturales.
Su objetivo era garantizar recursos inmediatos para la reconstrucción de viviendas, carreteras y servicios públicos tras huracanes, terremotos o inundaciones.
Sin embargo, en 2020 el gobierno federal lo extinguió oficialmente bajo el argumento de “opacidad, duplicidad y corrupción” en su manejo. Desde entonces, la atención a desastres quedó a cargo de la Secretaría de Hacienda mediante asignaciones directas.
Las lluvias y daños recientes
En las últimas semanas, las lluvias provocadas por los sistemas tropicales Karl y Lidia dejaron miles de damnificados y graves daños a la infraestructura pública.
Las zonas más afectadas son las cuencas del Papaloapan, Grijalva y Usumacinta, donde comunidades enteras permanecen bajo el agua.
Autoridades locales de Veracruz y Tabasco informaron que se perdieron cosechas completas, mientras que en Chiapas y Oaxaca cientos de familias fueron evacuadas por el desbordamiento de ríos.
“Sin un fondo como el Fonden, los estados están de rodillas ante las emergencias”, expresó un alcalde veracruzano, al señalar la lentitud en la entrega de apoyos.
La postura del gobierno federal
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el gobierno cuenta con recursos suficientes para atender los daños, aunque reconoció que “el modelo de gestión de riesgos será revisado”.
La Secretaría de Gobernación informó que se han destinado más de 2,000 millones de pesos del presupuesto federal para atender las emergencias.
Sin embargo, expertos en finanzas públicas advierten que estos recursos no son comparables con el esquema previo del Fonden, que contaba con reglas de operación y fondos multianuales.
¿Por qué resurge el debate?
El tema ha cobrado fuerza nuevamente en redes sociales y en el Congreso. Legisladores de oposición han pedido reactivar un mecanismo similar al Fonden, argumentando que su eliminación dejó al país sin un sistema ágil para responder ante desastres naturales.
Por otro lado, defensores del modelo actual aseguran que los recursos sí existen, pero que deben distribuirse sin intermediarios, directamente a los afectados.
Consecuencias sociales y económicas
De acuerdo con datos preliminares de Protección Civil, las inundaciones han dejado más de 120,000 damnificados, pérdidas agrícolas estimadas en 1,200 millones de pesos y decenas de carreteras colapsadas.
La falta de coordinación entre estados y federación ha generado reclamos y protestas en zonas rurales.
En comunidades de Tabasco y Oaxaca, los habitantes improvisan refugios y acusan retrasos en la entrega de víveres. Mientras tanto, brigadas militares aplican el Plan DN-III-E para evacuar y brindar asistencia.
El futuro del sistema de atención a desastres
La discusión sobre el regreso del Fonden podría llegar al Congreso en las próximas semanas.
Organismos civiles y universidades proponen crear un Fondo Nacional de Resiliencia que combine financiamiento público, seguros catastróficos y aportaciones internacionales.
La temporada de huracanes aún no termina, y el país enfrenta un panorama de vulnerabilidad creciente ante el cambio climático.
La pregunta que resuena en todo México es clara: ¿Quién paga los desastres cuando ya no existe el Fonden?
Fuentes: Protección Civil, Secretaría de Gobernación, Cámara de Diputados, UNAM, medios nacionales.






