Un operativo de búsqueda desplegado en el lago de Chalco, en la alcaldía Tláhuac, arrojó resultados que encendieron las alarmas en la capital del país. La operación denominada “SABLE CDMX”, cuyo propósito central es localizar a personas reportadas como desaparecidas, derivó en el hallazgo de 21 restos óseos humanos sin identificar, que ya fueron trasladados a las dependencias correspondientes para iniciar el proceso de identificación.
El operativo SABLE CDMX y sus resultados en Tláhuac
El 8 de abril, la Secretaría de Marina (SEMAR), a través de la Armada de México, participó junto con la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México en labores de rastreo en el área del lago de Chalco, dentro de la alcaldía de Tláhuac. La información oficial fue dada a conocer el 10 de abril.
El operativo movilizó a 151 elementos navales, quienes brindaron protección y respaldo a los trabajos de búsqueda desarrollados sobre una extensión de más de 16 mil 108 metros cuadrados de terreno analizado. Además de los restos humanos, también se recuperaron 22 restos de animales en la zona. Las autoridades no ofrecieron detalles adicionales sobre las circunstancias específicas del hallazgo.
Lo que revelan las imágenes del lugar
Las fotografías difundidas por la SEMAR muestran un terreno visiblemente despoblado, sin presencia de fauna y con marcas características del trabajo forense. Los indicadores de evidencia utilizados por los especialistas delimitan montículos de tierra que sugieren que los restos habrían estado enterrados, lo que apunta a posibles inhumaciones clandestinas en la zona.
Este tipo de hallazgos en áreas periféricas urbanas como el lago de Chalco no son infrecuentes en el contexto nacional, aunque cada caso representa una nueva herida para las familias que aguardan noticias de sus seres queridos desaparecidos.
El contexto nacional: una crisis que no cede
El hallazgo en la alcaldía de Tláhuac se produce en medio de una crisis de desapariciones que atraviesa todo el territorio nacional. Las víctimas de desaparición forzada se cuentan por miles, y los estados de Sinaloa y el Estado de México concentran el mayor número de casos registrados en el país.
Operativos como “SABLE CDMX” representan una respuesta institucional ante la magnitud del problema, pero también evidencian la dimensión del fenómeno: cientos de familias esperan que un rastreo como el realizado en el lago de Chalco les devuelva, al menos, certeza sobre el paradero de sus familiares.






