La inflación en México presentó un ligero aumento en septiembre, aunque se mantuvo dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México (Banxico). De acuerdo con cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un incremento mensual de 0.23 %, alcanzando una tasa anual de 3.76 %.
Este resultado supera el 3.57 % registrado en agosto, lo que genera expectativas sobre el comportamiento de los precios en los últimos meses del año.
Evolución reciente de los precios
Banxico mantiene como meta que la inflación se sitúe en torno al 3 %, con un margen de tolerancia de un punto porcentual hacia arriba o abajo. Bajo este contexto, el aumento actual no representa una alerta grave, pero sí un indicador de que el entorno económico podría volverse más desafiante si continúan las presiones inflacionarias.
A finales de septiembre, el banco central redujo nuevamente la tasa de interés referencial, ubicándola en 7.5 %, su nivel más bajo desde 2022. Esta decisión busca incentivar el consumo y la inversión, aunque podría aumentar el riesgo de presiones sobre los precios.
Detalles por componentes
El índice de precios subyacente, que excluye productos con precios más volátiles, registró un incremento mensual de 0.33 %. Dentro de este indicador, los precios de mercancías subieron 0.34 % y los de servicios, 0.32 %.
Por otro lado, el índice no subyacente disminuyó 0.10 % mensual. Los productos agropecuarios descendieron 0.14 %, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno bajaron 0.06 %.
Contexto histórico y comparativo
En el mismo mes de 2024, la inflación mensual fue de apenas 0.05 %, mientras que la anual se situó en 4.58 %. Esta comparación permite entender que, aunque el aumento actual es moderado, el comportamiento interanual refleja un escenario más estable que el de hace un año.
¿Qué es la inflación?
La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios en un país durante un periodo prolongado. Este fenómeno impacta directamente en el poder adquisitivo de la población, por lo que su seguimiento es fundamental para la política económica nacional.






