Los ingresos tributarios en México se consolidan como la principal fuente de financiamiento para el gasto público, sin necesidad de reformas fiscales. La recaudación ha mostrado un crecimiento notable en los últimos años, posicionando a los contribuyentes como actores fundamentales en la economía nacional.
Proyecciones y logros en la recaudación fiscal
Para 2027, el gobierno mexicano estima recaudar un total de 10.63 billones de pesos, de los cuales 6.2 billones provendrán de ingresos tributarios, lo que representa casi un 4% más respecto a lo aprobado en 2026. Este crecimiento refleja el éxito de las políticas de eficiencia en la recaudación, sin necesidad de reformas fiscales adicionales.
El papel de los contribuyentes y la eficiencia recaudatoria
El administrador general de recaudación del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Gari Flores Hernández González, destaca que los contribuyentes aportan el 68% de los ingresos presupuestarios de la Ley de Ingresos de la Federación. Además, señala que el enfoque del SAT se centra en la eficiencia, el cierre de espacios a la evasión y la elusión fiscales, y en mejorar el cumplimiento tributario.
Impacto de la despetrolización y lucha contra el huachicol fiscal
El proceso de despetrolización de las finanzas públicas ha sido clave para reducir la dependencia de Pemex. En este contexto, las acciones contra el huachicol fiscal, que movió alrededor de 147 mil millones de litros de gasolina y diésel entre 2018 y 2025, han sido prioritarias. La evasión en IEPS y el mercado clandestino representan cifras que equivalen a una parte significativa del presupuesto nacional, evidenciando la importancia de fortalecer los controles para evitar pérdidas millonarias.
Reformas y medidas para fortalecer la recaudación
El gobierno planea reforzar la base gravable del Impuesto Sobre la Renta (ISR) en 2027, limitando las deducciones y las pérdidas fiscales para empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos. Solo el 40% de las 500 mil empresas que reportaron ingresos positivos en 2026 pagaron impuestos, y muchas con tasas efectivas inferiores al 2%. La propuesta busca combatir la evasión sin crear nuevos impuestos, asegurando mayor equidad y sostenibilidad fiscal.






