El pato Merlín se robó el lunes la atención de la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien recibió en Palacio Nacional a la ya famosa ave que se ha convertido en uno de los símbolos más inesperados del Mundial 2026 en México. La imagen de un pato con la playera del Tri no tardó en dar la vuelta al mundo, y este lunes encontró su lugar en el salón más importante del país.
La familia Gómez y su pato viral
Acompañado por sus cuidadores, la familia Gómez integrada por Karla, Carlos y Christian, el pato asistió al recinto oficial donde respondieron preguntas de la prensa y posaron para una fotografía junto a la mandataria. Karla Gómez tomó la palabra para contar que son una familia de comerciantes y que Merlín ya tenía cierta presencia en redes sociales desde antes, cuando se hizo conocido porque, según sus propias palabras, “vendía aguas.”
La dieta del pato más famoso de México
Entre los datos que más llamaron la atención estuvo la revelación sobre la alimentación del ave: verduras, frutas, proteína a base de charales y grillos, y como privilegio especial, un taco de carnitas cada domingo. Un menú que, hay que decirlo, más de un mexicano envidiaría.
Lo que dijo Sheinbaum sobre la visita
La presidenta explicó que fue su propio equipo quien extendió la invitación a Karla, quien “aceptó gustosa venir” para presentar al pato Merlín ante los medios. Sheinbaum añadió que les brindarán apoyo “en todo lo que necesiten, como a cualquier mexicano que lo requiera.” Una frase que, en el contexto político actual, resuena de maneras que quizás no fueron calculadas.
El contraste que incomoda: visitas sí, pero no para todos
No es la primera vez que Sheinbaum recibe con los brazos abiertos a figuras mediáticas. En meses recientes, la banda surcoreana BTS y el cantante Junior H, este último señalado por interpretar narcocorridos y que incluso fue sancionado por ello, también tuvieron su espacio en la agenda presidencial. El pato Merlín se suma a esa lista de visitas que generan ruido en redes y titulares favorables.
Lo que la mañanera no tiene espacio para recibir
Sin embargo, el contraste es difícil de ignorar. Hasta la fecha, la presidenta no ha sostenido reuniones personales con colectivos de familias de personas desaparecidas, quienes llevan años exigiendo ser escuchadas, ni con maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuyas demandas permanecen sin respuesta directa desde el Ejecutivo.
Un pato viral frente a una crisis humana sin atender
El pato Merlín se volvió tendencia porque apareció usando la playera de la Selección Mexicana en plena fiebre mundialista, lo que le valió cobertura mediática, entrevistas y hasta una invitación de la propia FIFA. Su historia es entrañable, y nadie le niega el mérito. Pero la pregunta que surge sola, sin necesidad de forzarla, es la siguiente: si hay tiempo en la agenda presidencial para recibir a un pato con playera del Tri, ¿por qué no lo hay para sentarse frente a una madre que no sabe dónde está su hijo?
La narrativa que el gobierno construye, y la que evita
Las mañaneras son un ejercicio de comunicación política deliberado. Cada invitado, cada imagen, cada momento viral tiene un propósito. El pato Merlín le dio a Sheinbaum una foto simpática, un momento humano, y miles de reproducciones en redes. Lo que no le da, y lo que el gobierno parece seguir evitando, es la imagen incómoda de escuchar a quienes exigen justicia, no viralidad.
¿Qué sigue para el pato Merlín?
Con una invitación de la FIFA sobre la mesa y el respaldo implícito de la presidencia, el pato Merlín tiene todo para seguir siendo uno de los personajes más curiosos del Mundial 2026 en México. La familia Gómez salió de Palacio Nacional con más visibilidad que nunca, y con la promesa de apoyo institucional.
Lo que queda pendiente, en cambio, no tiene playera del Tri ni cámaras esperando afuera. Las madres buscadoras siguen en las calles, los maestros de la CNTE siguen esperando, y la puerta de Palacio Nacional sigue siendo, para ellos, una que todavía no se abre.






