La Fiscalía General del Estado de Michoacán emitió una ficha de búsqueda por el exalcalde de Zinapécuaro, Alejandro Correa Gómez, quien fue visto por última vez la madrugada del domingo. De acuerdo con la información oficial, se encontraba en la comunidad de Tierras Coloradas, municipio de Hidalgo, alrededor de las 2:00 de la mañana.
Las autoridades detallaron que Correa Gómez tiene 41 años, mide 1.78 metros y tiene complexión mediana. Al momento de su desaparición vestía camisa a cuadros azul, chaleco gris y sombrero beige.
Descripción física y señas particulares
En redes sociales circuló otra ficha que detalla sus señas particulares: dos cicatrices visibles —una entre la nariz y el párpado derecho y otra en la ceja—, además de varios tatuajes. En su antebrazo derecho destacan las frases “Mamá” y “No temas porque yo estoy contigo, Isaías 41:10”. También tiene un ave fénix en la cadera y la frase “Todo lo puedo en Cristo” en el pecho.
El contexto del asesinato de Carlos Manzo
Su desaparición ocurre en el contexto del homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, quien fue atacado durante el Festival de las Velas, una celebración local por el Día de Muertos. Según reportes oficiales, el edil recibió varios impactos de bala mientras convivía con los asistentes al evento.
Las autoridades confirmaron que uno de los agresores fue abatido en el lugar, mientras que otros implicados huyeron. La investigación continúa en curso para esclarecer el motivo y la autoría del ataque.
Perfil y trayectoria política
Carlos Manzo, conocido por muchos como “El del Sombrero”, fue un político independiente con trayectoria dentro del movimiento que actualmente encabeza el gobierno federal. Con el tiempo, su relación con las autoridades federales se tensó debido a sus críticas sobre la estrategia de seguridad nacional.
Durante el atentado también resultó herido el regidor Víctor Hugo de la Cruz, quien actualmente se reporta fuera de peligro. La fiscalía indicó que el arma asegurada podría haber sido utilizada en delitos previos.
Reacciones y clima político
La muerte de Carlos Manzo ha generado indignación entre la población de Uruapan, donde cientos de ciudadanos se manifestaron para exigir justicia. Los reclamos también alcanzaron al gobernador del estado, quien fue recibido con abucheos durante el funeral del edil.
Mientras tanto, las autoridades federales aseguraron que reforzarán la presencia de seguridad en Michoacán y que trabajarán en conjunto con el gobierno estatal para evitar nuevos hechos de violencia.
Un estado bajo tensión
La combinación de desapariciones, homicidios y conflictos políticos mantiene a Michoacán en un clima de tensión. La ciudadanía ha demandado resultados concretos y acciones inmediatas para garantizar la seguridad en la región, donde el asesinato de Carlos Manzo se ha convertido en un símbolo del desafío que enfrenta el Estado ante la violencia.






