El hallazgo de un ocelote hembra muerto en la autopista Playa del Carmen-El Tintal la mañana del sábado volvió a poner sobre la mesa una discusión que el sector ambientalista lleva tiempo planteando: el costo que están pagando las especies silvestres ante la apertura de nuevas vías de comunicación que atraviesan la selva de Quintana Roo.
El hallazgo y su contexto en la autopista
El cuerpo del ocelote fue localizado aproximadamente a 10 kilómetros antes de llegar a Playa del Carmen, sobre la vía que conecta con El Tintal. En cuanto se confirmó la muerte del animal, se dio aviso a las autoridades competentes, quienes se hicieron cargo del cuerpo para los procedimientos correspondientes.
Una muerte que visibiliza lo que ocurre a diario
Elías Siebenborn, ambientalista colaborador con la organización Sélvame MX, señaló que este caso llama la atención precisamente porque se trata de un felino grande y poco común. Sin embargo, advirtió que en esa misma autopista se registran muertes de fauna de manera cotidiana, principalmente de tlacuaches, coatíes y otras especies de menor tamaño que, según él, la opinión pública tiende a considerar irrelevantes. “Es muy constante la muerte de animales por atropellamiento, pero cuando son felinos y osos hormigueros llaman más la atención porque no son tan abundantes, pero estos casos son súper frecuentes”, señaló el especialista.
La presión sobre la selva y las nuevas vías de comunicación
Para Siebenborn, el atropellamiento del ocelote no es un hecho aislado sino una manifestación directa de la presión que ya enfrenta la selva ante la proliferación de infraestructura vial. En ese sentido, mencionó el Tren Maya y el proyectado Libramiento Tulum como ejemplos de obras que agravan las condiciones para la fauna silvestre en la región.
El Libramiento Tulum, el próximo foco de alerta
El ambientalista fue particularmente enfático respecto al Libramiento Tulum, al que describió como un proyecto de alto riesgo para la fauna local. “Eso va a ser el siguiente matadero porque pasa por encima de las cuevas Sac Actun, donde hay muchas evidencias de felinos”, advirtió. Siebenborn explicó que esa zona no presenta una densidad ordinaria de felinos, sino una concentración especialmente elevada, documentada a través de observaciones con cámaras trampa, lo que convierte al Libramiento Tulum en una amenaza particularmente grave para especies como el ocelote y otros carnívoros de la selva maya.
Los pasos de fauna: necesarios pero insuficientes
A pesar de que la autopista Playa del Carmen-El Tintal cuenta con pasos de fauna diseñados para facilitar el cruce seguro de animales silvestres, Siebenborn subrayó que estas estructuras no son suficientes para garantizar la protección de las especies que habitan la selva circundante. La frecuencia con la que se registran atropellamientos en esa vía evidencia que los mecanismos actuales de mitigación tienen limitaciones importantes frente al volumen de tráfico y las características del entorno.
Un llamado a replantear el modelo de desarrollo
El caso del ocelote encontrado en la autopista funciona como un recordatorio de que la expansión de la infraestructura vial en zonas de alta biodiversidad tiene consecuencias directas y medibles sobre la fauna silvestre. Desde la perspectiva de los especialistas, la pregunta no es si estas vías representan un riesgo, sino si las autoridades están dispuestas a incorporar criterios de conservación reales antes de aprobar nuevos proyectos que atraviesen ecosistemas tan frágiles y valiosos como la selva de Quintana Roo.






