Nicaragua cerró una de las principales vías utilizadas por migrantes cubanos para intentar llegar a Estados Unidos, tras suspender la exención de visa que durante años permitió el ingreso de ciudadanos de la isla a su territorio.
La medida, confirmada por el gobierno nicaragüense a The Associated Press, entró en vigor el domingo 8 de febrero y, en la práctica, bloquea un corredor migratorio clave en la región, utilizado por miles de personas como punto de partida hacia el norte.
Nicaragua y su papel en la migración regional
Durante años, Nicaragua funcionó como un punto estratégico para migrantes cubanos que viajaban en avión hasta el país centroamericano y, posteriormente, continuaban su trayecto hacia Estados Unidos con la ayuda de redes de tráfico de personas.
Desde territorio nicaragüense, el recorrido se extendía por Centroamérica y México hasta alcanzar la frontera estadounidense. Con el nuevo requisito de visa, este acceso queda prácticamente cerrado para los ciudadanos cubanos.
Endurecimiento migratorio y contexto geopolítico
La decisión se da en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias en la región y por una creciente presión geopolítica. Analistas señalan que Nicaragua había mantenido abiertas sus fronteras a ciudadanos de países como Cuba y Haití como una forma de confrontación política con Estados Unidos.
El cierre de esta ruta modifica de forma significativa el panorama migratorio para quienes buscan salir de la isla en medio de una crisis económica persistente.
Presión internacional y advertencias comerciales
A finales de enero, el expresidente Donald Trump advirtió que impondría aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, una amenaza que, según especialistas, profundizó la crisis económica y energética en la isla.
Estas advertencias, combinadas con las nuevas restricciones impuestas por Nicaragua, representan un escenario más complejo para los migrantes cubanos que buscan alternativas para llegar a Estados Unidos.
Migración en descenso, pero con nuevos obstáculos
Paradójicamente, el cierre de la ruta nicaragüense ocurre en un momento en que la migración hacia Estados Unidos se encuentra en mínimos históricos, debido a una política migratoria más restrictiva y a un acceso limitado al asilo en la frontera sur.
Aun así, expertos subrayan que la decisión de Nicaragua constituye un obstáculo relevante para los cubanos que mantienen la expectativa de migrar por vías terrestres.
Alternativas que aún permanecen abiertas
Entre las pocas opciones disponibles se encuentra Guyana, país sudamericano al que algunos migrantes cubanos han recurrido como punto de entrada. Desde ahí, muchos continúan su trayecto atravesando la peligrosa selva del Darién, entre Colombia y Panamá.
Otros, ante la falta de opciones legales, han optado históricamente por viajes marítimos de alto riesgo desde Cuba hacia la costa de Florida, una alternativa que conlleva graves peligros.






