El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó dar detalles sobre las operaciones en conjunto con México para combatir a los grupos del narcotráfico. Durante su conferencia de prensa en la Secretaría de Relaciones Exteriores, subrayó que no podía compartir información operativa porque “los cárteles también leen la prensa”, dejando claro que la seguridad y la estrategia se mantienen en reserva.
La cooperación binacional contra el crimen organizado
Rubio destacó que desde hace años existen mecanismos de colaboración entre ambos países. Sin embargo, con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, las operaciones conjuntas se ampliaron, con más recursos y tecnología para enfrentar a los cárteles de manera directa.
El funcionario explicó que cuando las autoridades mexicanas detectan un grupo que cruza la frontera con drogas, comparten la información con Estados Unidos, lo que permite actuar de forma inmediata. De igual manera, Washington entrega datos de inteligencia a México cuando un grupo criminal busca operar en su territorio.
Marco Rubio cárteles México: intercambio de inteligencia
Una de las revelaciones más llamativas fue que parte de la información que posee el gobierno estadounidense proviene de narcotraficantes presos en sus cárceles, quienes ofrecen detalles sobre cómo operan estas organizaciones.
Rubio explicó que estos testimonios fortalecen la cooperación, pues permiten detectar rutas, identificar líderes y prever movimientos. Además, confirmó que se realizan entrenamientos conjuntos y se comparten herramientas tecnológicas que refuerzan los operativos en territorio mexicano.
Casos recientes que refuerzan la colaboración
El funcionario recordó que la embajada de Estados Unidos en México, junto con la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), reconoció la capacitación de elementos mexicanos que participaron en la detención de 27 miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Aguascalientes.
También subrayó que la cooperación policial no es nueva, pero se está buscando llevarla a un nivel más amplio y estructurado, ajustándose a las necesidades y a la magnitud de la amenaza que representan las organizaciones criminales.
Un contexto marcado por confesiones de alto perfil
En paralelo, Rubio hizo referencia al caso de Ismael Zambada, alias “El Mayo”, quien recientemente se declaró culpable en un tribunal de Nueva York de delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero. En su testimonio, aceptó haber fomentado la corrupción en diversos sectores de México, lo que confirma la magnitud del reto compartido entre ambas naciones.






