La presidenta Sheinbaum descartó abrir una investigación contra Julio Scherer Ibarra tras la publicación de su libro “Ni venganza ni perdón”, decisión que ha generado cuestionamientos sobre la congruencia del discurso oficial en materia de transparencia y combate a la corrupción.
Sheinbaum descarta investigación pese a señalamientos
Durante su conferencia, la mandataria afirmó que no ve “ninguna necesidad” de que la Fiscalía General de la República (FGR) indague al exconsejero jurídico, a pesar de que en el texto se mencionan presuntos vínculos y prácticas cuestionables dentro del gobierno anterior.
La respuesta fue breve y sin profundizar en los señalamientos expuestos públicamente. Para diversos sectores críticos, la postura de Sheinbaum podría interpretarse como una negativa a abrir espacios de revisión sobre acusaciones que involucran a figuras cercanas al poder.
Cambio de tema hacia García Luna
En lugar de abordar de fondo el contenido del libro, la presidenta redirigió la conversación hacia el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad durante el gobierno de Felipe Calderón.
Si bien el caso García Luna ha sido emblemático en el discurso oficial, analistas consideran que desviar el foco no responde directamente a los cuestionamientos actuales planteados en el nuevo libro.
Debate sobre la “cero impunidad”
La presidenta reiteró que, si existen pruebas contra cualquier funcionario por vínculos con la delincuencia organizada, las autoridades deben actuar.
Contradicciones en el discurso
No obstante, críticos señalan que el principio de “cero impunidad” debería implicar al menos una revisión preliminar cuando surgen señalamientos públicos relevantes.
En este contexto, la postura de Sheinbaum ha sido vista por algunos sectores como una oportunidad perdida para fortalecer la narrativa de transparencia institucional.
Libro que no será leído
La mandataria declaró además que no leerá el libro de Scherer Ibarra y que se ha enterado de su contenido a través de medios de comunicación.
Para observadores políticos, esta declaración podría interpretarse como una falta de interés en revisar directamente un texto que contiene acusaciones relevantes dentro del ámbito gubernamental.
Impacto político del posicionamiento
El tema se da en un momento en que la administración federal ha reiterado su compromiso con la rendición de cuentas.
Reacciones encontradas
Mientras simpatizantes respaldan la decisión de no abrir investigaciones sin pruebas formales, opositores sostienen que un análisis institucional habría enviado un mensaje más sólido sobre transparencia.
La decisión de Sheinbaum de no impulsar una revisión formal mantiene abierto el debate sobre los límites entre postura política y responsabilidad institucional.






