La presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a la Organización de las Naciones Unidas para que asuma un papel activo frente al conflicto entre Estados Unidos y Venezuela, al advertir que la falta de mediación internacional podría derivar en una escalada de violencia. El pronunciamiento se dio durante su conferencia matutina, en un contexto de creciente tensión militar en la región.
La mandataria expresó su preocupación por las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que Venezuela se encuentra rodeada por fuerzas armadas de su país, lo que ha encendido alertas a nivel internacional.
La postura de Sheinbaum ante la ONU
Durante su mensaje, Sheinbaum subrayó que, hasta ahora, no se ha observado una intervención clara de la ONU para contener el conflicto y promover una salida diplomática. En ese sentido, insistió en que el organismo internacional debe cumplir con su responsabilidad de preservar la paz y la seguridad global.
La presidenta enfatizó que el diálogo debe ser el eje central para resolver cualquier diferencia entre naciones, especialmente cuando existen riesgos de confrontación armada.
Principios históricos de la política exterior mexicana
Sheinbaum reiteró que la posición de México se mantiene firme en contra de cualquier tipo de intervención extranjera. Señaló que, más allá de las opiniones sobre el gobierno venezolano, el país ha sostenido históricamente una política basada en la autodeterminación de los pueblos.
Este enfoque, explicó, busca evitar escenarios de violencia y proteger a la población civil, priorizando siempre soluciones pacíficas a través del diálogo diplomático.
Declaraciones y acciones recientes
Las tensiones aumentaron luego de que Donald Trump anunciara un “bloqueo total” contra petroleros que entren y salgan de Venezuela, además de asegurar que fuerzas navales estadounidenses rodean al país sudamericano. Estas acciones forman parte de un operativo militar en aguas internacionales del Caribe.
Sheinbaum advirtió que este tipo de medidas incrementan el riesgo de un conflicto mayor y reiteró que la ONU debe actuar como mediadora para evitar un derramamiento de sangre.






