La tensión diplomática entre Perú y México escaló significativamente este domingo, luego de que el presidente interino peruano, José Jerí, declarara que no descarta ingresar a la embajada mexicana en Lima para detener a la exprimera ministra Betssy Chávez. Esta situación, que involucra decisiones políticas, asilo diplomático y fuertes declaraciones, ha puesto a Perú en el centro del debate regional.
Asilo político y orden de captura
Betssy Chávez permanece refugiada en la embajada mexicana desde hace casi tres semanas, después de recibir asilo por parte del gobierno de México. La situación aumentó en complejidad cuando, el 21 de noviembre, la Justicia peruana ordenó su captura internacional y dictó prisión preventiva por cinco meses debido a su presunta participación en el fallido intento de golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo.
El juez a cargo del caso argumentó que el riesgo de fuga es “palpable”, citando las inasistencias de Chávez a controles biométricos y audiencias judiciales. Este elemento ha intensificado la presión sobre el gobierno interino, especialmente dentro del debate público en Perú.
Declaraciones que encendieron el conflicto
En una entrevista con el diario El Comercio, Jerí afirmó:
“Si se tiene que ingresar a la embajada mexicana, se hará”, una frase que generó gran repercusión internacional por su tono directo y por desafiar uno de los principios fundamentales del derecho diplomático: la inviolabilidad de las embajadas.
El mandatario interino añadió que siente “incomodidad como país por el mal uso del asilo político”, aunque aseguró que Perú cumplirá con sus compromisos internacionales en su debido momento. Sobre el salvoconducto solicitado por México, declaró que la decisión tomará tiempo y que “no es ni un sí ni un no”.
Cruce con Gustavo Petro
Al ser consultado sobre posibles críticas internacionales, Jerí aseguró que no teme a las reacciones externas. Su comentario más contundente se dirigió al presidente colombiano Gustavo Petro, quien advirtió que si Perú ingresaba a la embajada mexicana, Colombia retiraría a su embajador en Lima.
Jerí respondió con firmeza: “A palabras necias, oídos sordos”, subrayando que “no le tiembla la mano” para tomar decisiones y alegando que las tensiones diplomáticas se deben a “excesos” de otros mandatarios latinoamericanos.
Riesgos de una intervención en la embajada
Una intervención de la embajada mexicana por parte de Perú podría provocar:
- Ruptura inmediata de relaciones diplomáticas.
- Condena internacional por violar tratados vigentes.
- Reacciones severas de organismos multilaterales.
- Reacomodo geopolítico en la región.
Dentro de Perú, el debate político se agudiza, ya que la confrontación podría impactar la estabilidad institucional y la imagen internacional del país.






