El peso mexicano ha experimentado una depreciación significativa en menos de un mes, poniendo en duda la estabilidad que se había atribuido al llamado ‘superpeso’. La relación entre las tasas de interés en México y Estados Unidos ha sido un factor clave en esta tendencia, que afecta tanto a la economía como a las finanzas personales.
El contexto del peso y las tasas de interés
El martes 29, el dólar cerró por encima de 18 pesos por primera vez desde marzo, tras tocar los 16.86 el 4 de septiembre. Esto representa una pérdida cercana al 7% en menos de un mes y borra toda la ganancia del año, confirmando que el peso dependía en buena medida del diferencial de tasas.
La influencia de la política monetaria en México y EU
El 16 de septiembre, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de Kevin Warsh subió su tasa a 3.75-4% de manera unánime. Ocho días después, Banxico mantuvo su tasa en 6.50% en su tercera reunión consecutiva. Este diferencial de 250 puntos base solo se había visto en diciembre de 2015, y en ese momento, el margen era casi 600 puntos.
Implicaciones económicas y financieras
La diferencia en tasas ha reducido el atractivo del carry trade, donde se pide prestado en dólares para invertir en pesos. Aunque Banxico ha señalado que su política no debe reaccionar de forma mecánica ante la Fed, el bajo crecimiento de 0.6% en 2025 y la inflación en 3.42% complican el escenario.
Perspectivas y riesgos futuros
El análisis de Alejandro Werner en el Peterson Institute indica que, tras una política de recortes de tasas, el ciclo parece agotado. La deuda pública, presupuestada en 1.6 billones de pesos para 2027, se encarece si las tasas permanecen altas y el crecimiento no se recupera. Esto afectará el bolsillo de los mexicanos, especialmente en viajes, importaciones y créditos en dólares.
En conclusión, el peso enfrenta un escenario donde la estabilidad dependerá de decisiones de política monetaria y de un crecimiento económico que aún no se garantiza. La situación actual es un aviso de que el margen de maniobra se está reduciendo y que la economía debe fortalecerse para sostener la moneda.






