El peso mexicano ha mostrado una apreciación frente al dólar, impulsado por un renovado apetito por activos de riesgo. Este comportamiento se ha visto favorecido por una caída en los precios del petróleo, mientras los mercados esperan anuncios clave de política monetaria.
Comportamiento del tipo de cambio
En la primera jornada de esta semana, el tipo de cambio cerró en 18.5588 unidades por dólar, lo que representa una ganancia de 10.13 centavos o 0.54 por ciento en comparación con el cierre anterior de 18.6601 unidades. Durante la sesión, el precio del dólar osciló entre un máximo de 18.7591 y un mínimo de 18.5250 unidades.
Factores que influyen en el mercado
El aumento en el apetito por riesgo se ha visto estimulado por noticias positivas desde Oriente Medio, donde Irán calificó de “muy buena” una reunión con Arabia Saudita, Turquía y Pakistán. Esto ha contribuido a mejorar el sentimiento del mercado, permitiendo que el peso recupere parte de sus pérdidas.
A pesar de la aversión al riesgo en otros activos de América Latina, el peso mexicano ha logrado mantenerse firme. Esto es notable, especialmente tras la victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, que ha impactado negativamente al real brasileño.
Expectativas de política monetaria
Los operadores están a la espera de que la Reserva Federal (Fed) mantenga su tasa de interés sin cambios, aunque se anticipa un posible incremento en diciembre. Además, se prevé la publicación de cifras del Producto Interno Bruto (PIB) de México en el tercer trimestre, lo que podría influir en las decisiones del Banco de México (Banxico).
Conclusión
El peso mexicano ha mostrado resiliencia en un entorno de incertidumbre, beneficiándose de factores externos que han mejorado el apetito por riesgo. Los próximos anuncios económicos serán cruciales para determinar la dirección futura de la moneda.






