Un instructor de wakeboard murió tras contraer una infección por Naegleria fowleri, conocida como la ameba comecerebros. Es la primera víctima mortal registrada en Yucatán por este organismo, cuya presencia se confirmó en el lago artificial de Plaza La Isla, en el norte de Mérida.
Autoridades investigan el origen de la ameba
El Gobierno de Yucatán mantiene aislado el lago mientras se esclarece cómo llegó el organismo al cuerpo de agua y se consigue eliminarlo. También investigará si las empresas responsables del mantenimiento y de la calidad del agua cumplieron con la normativa.
“El Gobierno de Yucatán investigará el cumplimiento de las empresas encargadas del mantenimiento y la calidad del agua de ese lago. Actuará con todo el peso de la ley y con estricto apego a derecho. Quien haya incumplido la normativa sanitaria será sancionado. La salud de las y los yucatecos está primero”, señaló en un comunicado.
Según las autoridades, el lago no tiene conexión con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable. “No hay riesgo para la población de Yucatán”, sostiene el documento oficial.
240 personas siguen bajo vigilancia
El secretario de Salud de Yucatán, Miguel Alberto Alcocer Gamboa, informó que unas 300 personas estuvieron en contacto con el lago entre el 4 y el 15 de agosto. De ellas, 240 continúan bajo vigilancia epidemiológica, que se extiende un mes después de la exposición. Hasta ahora no se ha confirmado un segundo caso.
El caso del instructor de wakeboard
Carlos, de 34 años según la Secretaría de Salud estatal y originario de Sonora, trabajaba como instructor en Fornelos Wake Yucatán, empresa que ofrece actividades de wakeboard en el lago. Familiares y amigos señalaron a la compañía en redes sociales y afirmaron que, con medidas de cuidado, la presencia de la ameba pudo evitarse.
Qué es la meningitis amebiana primaria
La ameba provoca meningitis amebiana primaria (MAP), una infección fulminante del sistema nervioso central con una mortalidad de entre 97% y 98%. El organismo vive en agua dulce tibia y estancada; se han documentado alrededor de 400 casos en el mundo.
Entre los síntomas de alerta están fiebre, dolor intenso de cabeza, náuseas, vómito y mareos. Por ser tan rara, el diagnóstico suele retrasarse.
Refuerzan la vigilancia sanitaria
El Gobierno estatal pidió a los establecimientos con actividades de inmersión cumplir la normativa y mantener al día sus estudios de calidad del agua. La empresa responsable del lago deberá presentar pruebas de laboratorio que demuestren que el agua es apta para uso recreativo antes de que se levante la clausura.
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Con información del Diario de Yucatán e Infobae.






