De mantenerse la tendencia registrada durante la primera mitad de 2026, Quintana Roo podría perder entre 12 mil y 15 mil hectáreas adicionales de selva natural al finalizar el año, de acuerdo con proyecciones basadas en monitoreo satelital en tiempo real.
Monitoreo advierte presión sobre la cobertura forestal
La estimación proviene de la plataforma internacional Global Forest Watch (GFW), cuyos sistemas de detección continua señalan que la masa forestal del Caribe mexicano seguirá enfrentando presión durante el segundo semestre de 2026 debido a actividades productivas y al crecimiento urbano.
Bacalar concentra parte de las zonas más afectadas
Durante los primeros seis meses del año, las alertas satelitales de perturbación registradas por los sistemas de alerta temprana del GFW identificaron una concentración importante de cambios en el dosel arbóreo en la región centro-sur del estado.
Municipios con mayor impacto forestal
Bacalar, Othón P. Blanco y Felipe Carrillo Puerto se mantienen como los principales puntos afectados por la pérdida de cobertura vegetal. La disminución de selva está relacionada principalmente con la expansión de la frontera agrícola y desmontes asociados con obras de infraestructura pública y privada.
Autoridades atienden zonas críticas de deforestación en Quintana Roo
La atención a los puntos con mayor afectación incluye coordinación entre autoridades estatales y federales. El titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) explicó que trabajan junto con instancias federales para atender los impactos generados por actividades agrícolas de gran escala.
Coordinación para combatir desmontes
El funcionario ambiental señaló que las acciones incluyen colaboración institucional y estrategias de inteligencia para atender la problemática de deforestación relacionada con actividades agrícolas en Bacalar.
Pérdida histórica de cobertura forestal
Los registros acumulados muestran una transformación significativa del ecosistema. Entre 2001 y 2025, Quintana Roo acumuló una pérdida total de 660 mil hectáreas de cobertura arbórea, lo que representa una disminución del 18 por ciento respecto al dosel forestal existente al inicio del siglo.
Bosque primario también presenta afectaciones
Del total perdido, más de 130 mil hectáreas corresponden a bosque primario húmedo, considerado uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad y de gran importancia para la recarga de mantos acuíferos.
Municipios con mayor pérdida acumulada
El balance territorial señala que tres municipios concentran más del 60 por ciento del impacto histórico estatal en hectáreas deforestadas:
- Bacalar: 150 mil hectáreas.
- Othón P. Blanco: 130 mil hectáreas.
- Felipe Carrillo Puerto: 120 mil hectáreas.
Otros municipios con pérdidas importantes son José María Morelos, con 87 mil hectáreas, y Benito Juárez (Cancún), con 59 mil hectáreas afectadas, debido principalmente al crecimiento inmobiliario acelerado y la expansión urbana del norte del estado.
Actividades que impulsan la pérdida de selva
Los principales factores relacionados con la reducción de cobertura forestal están vinculados al cambio de uso de suelo para actividades agrícolas e industriales, incendios forestales y expansión urbana.
Agricultura y desarrollo urbano entre las principales causas
El cambio permanente de uso de suelo representa el 54.4 por ciento de la pérdida registrada durante los últimos 25 años, con 360 mil hectáreas afectadas.
Además, los incendios forestales han provocado daños en 170 mil hectáreas, mientras que la agricultura itinerante suma 74 mil hectáreas impactadas. A estos factores se agregan el crecimiento de asentamientos urbanos y la extracción de materiales pétreos, que representan desafíos para la conservación ambiental.






