Reconocen a 28 campeonas mundiales de flag football en México, un homenaje que no solo celebra títulos, sino que expone el ADN ganador que construyó el dominio actual del país en esta disciplina. En un acto encabezado por el Poder Ejecutivo en la Cámara de Diputados, se rindió tributo a las jugadoras que marcaron una época entre 2004 y 2012, sentando las bases de lo que hoy es una potencia global.
Reconocen a 28 campeonas mundiales de flag football en México: las verdaderas pioneras
Antes de que el flag football explotara mediáticamente, antes de que la NFL impulsara su crecimiento global y mucho antes de que se pensara en su inclusión olímpica, México ya dominaba el escenario internacional gracias a un grupo de mujeres que jugaban por pura pasión.
Las campeonas de 2004, 2008 y 2012 no solo ganaron torneos, construyeron un legado. En una época sin transmisiones, sin patrocinios y con escasa visibilidad, ellas se encargaron de demostrar que el talento mexicano podía competir y superar a cualquier potencia.
Un reconocimiento que valida una era olvidada
La Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia fue la encargada de reconocer a estas 28 atletas, así como a los entrenadores que impulsaron el desarrollo del flag football femenil en México.
Este acto no solo tiene valor simbólico: es una corrección histórica. Durante años, estas jugadoras quedaron fuera del radar mediático, a pesar de haber construido los cimientos de una disciplina que hoy vive su mejor momento.
De “Las Forjadoras del Legado” al dominio global actual
El impacto de estas generaciones es evidente. Hoy México no solo compite: domina. Equipos como “Las 12 de Oro”, campeonas de los World Games 2022, y la selección nacional de 2025 han llevado el estándar a otro nivel.
Ese éxito no es casualidad. Es consecuencia directa del camino que abrieron las pioneras reconocidas, quienes transformaron un deporte marginado en una plataforma de excelencia internacional.
El efecto en las nuevas generaciones
Las nuevas jugadoras crecen con referentes claros. Ya no se trata solo de competir, sino de mantener un legado. Cada torneo ganado hoy tiene una raíz en esas primeras victorias que pusieron a México en el mapa.
El flag football femenil mexicano ha desarrollado una identidad: disciplina, velocidad, inteligencia táctica y mentalidad ganadora.
Figuras históricas que marcaron una época
Entre las homenajeadas destacan nombres que definieron generaciones enteras dentro del flag football:
- Sandra “Payton” Romero
- Lilia Priego
- Jessica Jordan
- Maritza Zamora
- Patricia Espinoza
Estas jugadoras no solo acumularon títulos, también se convirtieron en referentes dentro y fuera del campo, consolidando la estructura competitiva del país.
Entrenadores que construyeron el sistema ganador
El reconocimiento también incluyó a figuras clave desde la dirección técnica:
- María Eugenia “QK” Huerta
- Fernando Hernández Olvera
- Gerardo Cota
Además, se rindió un homenaje póstumo a Julio César Ocaña “Papito”, fallecido el pasado 18 de abril, considerado uno de los principales impulsores del flag football femenil en México.
Las generaciones campeonas que hicieron historia
Primera generación (2004)
Lilia Priego, Sandra Romero, Jessica Jordan, Maritza Zamora, Rocío Flores, Charlotte Ramos, Rebeca Corchado, Jacqueline Rodríguez, Sharon Beaty, Karla Delgado, Mercedes Ramírez y Patricia Espinoza.
Segunda generación (2008)
Lilia Priego, Alexandra Flores, Patricia Espinoza, Jessica Jordan, Sandra Romero, Tzinnia Valdez, Paola Islas, Juliza Recéndiz, Rosa Rivera, Rocío Flores, Alicia Mendoza y Laura Alvarado.
Tercera generación (2012)
Lilia Priego, Sandra Romero, Jessica Jordan, Maritza Zamora, Rebeca García, Fabiola Arteaga, Sandra Vila, Brenda García, Tania Legorreta, Gina Legorreta, Ana Rojano y Sheila Silva.
El presente no se entiende sin el pasado
Hoy que el flag football mexicano apunta a consolidarse rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el reconocimiento a estas jugadoras llega en el momento justo.
Porque cada campeonato actual, cada ranking y cada triunfo internacional tiene un origen claro: estas mujeres que jugaron cuando nadie miraba.
El legado está vivo. Y cada vez que una jugadora se pone el jersey de México, continúa una historia que comenzó mucho antes de los reflectores.






