La decisión de reducir en un 86% el área protegida para la vaquita marina ha generado controversia en México. La presidenta Claudia Sheinbaum argumenta que esta medida busca equilibrar la conservación con el bienestar de las comunidades pesqueras en el Alto Golfo de California.
Contexto del cambio en la protección de la vaquita
El Gobierno publicó un nuevo acuerdo regulatorio que reemplaza al de 2020, disminuyendo la zona prohibida para redes de enmalle de 11,106 a 1,562 kilómetros cuadrados. Este cambio permite que más de 9,500 km² queden abiertos a actividades pesqueras, incluyendo las redes que representan riesgo para la especie.
Justificación oficial y análisis científico
Sheinbaum explicó que la modificación se basa en un análisis que considera los avistamientos de la especie, opiniones del sector pesquero y recomendaciones del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA). La funcionaria afirmó que “el Gobierno de México promueve la pesca sustentable y sostenible en la región” y que “se hizo un estudio importante de cómo proteger la biodiversidad y permitir que los pescadores puedan vivir adecuadamente”.
Impacto y preocupación de la comunidad científica
Organizaciones ambientalistas y científicos han expresado su preocupación por la ampliación del hábitat permitido para redes, ya que temen que esto aumente el riesgo de captura incidental de la vaquita, que continúa en peligro crítico de extinción. En el monitoreo de septiembre de 2025, se reportaron entre 7 y 10 ejemplares, incluyendo una cría.
Medidas de protección y desafíos
El acuerdo mantiene la prohibición de redes en el área restante y establece una zona de tolerancia cero de 225 km², donde se prohíbe la pesca y navegación, salvo excepciones reguladas. Sin embargo, críticos señalan que estas medidas no han logrado detener la pesca ilegal y que la reducción de áreas protegidas podría poner en riesgo a la especie.






