La política de alianzas aprobada por Morena para el proceso electoral de 2027 ha generado preocupaciones internas sobre posibles desviaciones de sus principios fundacionales. La incorporación de políticos con antecedentes en otras fuerzas ha sido señalada como un factor de riesgo por algunos miembros del partido.
Decisión del Consejo Nacional de Morena
El pasado 10 de octubre, durante la VIII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional, se aprobó por unanimidad la política de alianzas para las próximas elecciones. En ese evento, también rindieron protesta los 17 coordinadores estatales de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
Preocupaciones internas sobre la incorporación de políticos
En entrevista con El Economista, el senador Juan Carlos Loera expresó que algunos perfiles que se sumaron al partido tras alcanzar el poder llegaron acompañados de los grupos políticos que los respaldaban anteriormente. Esto, según Loera, ha desplazado a militantes que participaron desde los años de oposición.
El senador también advirtió sobre prácticas de promoción que favorecen a quienes tienen acceso a recursos y estructuras de gobierno, como espectaculares y eventos multitudinarios, que generan ventajas desleales en el proceso electoral.
Recomendaciones y llamados a la transparencia
Loera reiteró su confianza en las encuestas, pero pidió que Morena sea transparente en sus reglas y en su aplicación, además de evitar convocatorias que no se respeten. La preocupación principal radica en que estas prácticas puedan alejar al movimiento de sus principios originales.
Este escenario refleja las tensiones internas en Morena, que busca consolidar su presencia en el escenario político nacional sin perder de vista sus valores fundacionales.






