Un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Colombia se accidentó este lunes pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, en el sur del país, mientras transportaba tropas de la Fuerza Pública hacia un destino no precisado. La noticia fue confirmada por el propio ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, aunque en su comunicado inicial no fue posible determinar con exactitud el número de víctimas ni las causas del siniestro.
El ministro de Defensa confirma la tragedia
Fue a través de la red social X donde el titular de la cartera de Defensa colombiana hizo pública la noticia con un mensaje que no dejaba margen a la interpretación: “Con profundo dolor informo que un avión Hércules de nuestra Fuerza Aérea sufrió un trágico accidente mientras despegaba de Puerto Leguízamo, Putumayo, cuando transportaba tropas de la Fuerza Pública”. El funcionario confirmó además que unidades militares ya se encontraban en el lugar del accidente y que se habían activado los protocolos de atención para las víctimas y sus familias, así como el inicio de la investigación para esclarecer lo ocurrido.
#AEstaHora | Voluntarios de la @DefensaCivilCo Seccional #Putumayo, en articulación con otros organismos de socorro, se desplazan y brindan apoyo ante la emergencia por el siniestro de una aeronave Hércules en Puerto Leguízamo.
Nuestra misión: salvar vidas #NoticiaEnDesarrollo pic.twitter.com/8i0B4rG2YT
— DefensaCivilColombia (@DefensaCivilCo) March 23, 2026
Cifras aún sin confirmar: hasta 110 soldados reportados a bordo
Pese a la gravedad del suceso, el ministro fue cauteloso en cuanto al número de afectados. Señaló que “aún no se ha determinado con precisión el número de víctimas ni las causas del siniestro”, aunque medios locales colombianos reportaron que la aeronave transportaba alrededor de 110 soldados en el momento del accidente. Sánchez Suárez hizo además un llamado explícito a evitar especulaciones y a esperar la información oficial antes de difundir datos no verificados, en consideración al dolor de las familias afectadas.
Las primeras imágenes que circularon en redes sociales
Los reportes que comenzaron a circular en redes sociales describían una escena devastadora: una gran columna de humo visible desde la zona del accidente, restos de la aeronave esparcidos en el área y tanto militares como habitantes del sector desplazándose hacia el lugar para sumarse a las labores de rescate. La Fuerza Aérea de Colombia enfrentó así uno de los accidentes más graves de su historia reciente en medio de una respuesta de emergencia que involucró a múltiples organismos del Estado.
Voluntarios en articulación con organismos de socorro
La Defensa Civil colombiana, cuerpo nacional de rescate, informó que sus voluntarios en el departamento de Putumayo se desplazaron de inmediato hacia el lugar del siniestro “en articulación con otros organismos de socorro” para brindar apoyo en la emergencia. La organización también divulgó un video en el que se aprecian restos del avión en llamas, material que se convirtió en uno de los primeros registros visuales del accidente disponibles para el público.
Gustavo Petro reacciona desde la Presidencia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, no tardó en pronunciarse sobre el accidente a través de su cuenta de X, donde lamentó lo sucedido con un mensaje cargado de angustia: “Espero que no tengamos muertos en este accidente horroroso que no debió haber sucedido”. Las palabras del jefe de Estado reflejaron la conmoción que el siniestro generó en los más altos niveles del gobierno colombiano.
El avión Hércules C-130: una aeronave de uso global
El modelo involucrado en el accidente, el Hércules C-130, es una de las aeronaves de transporte militar más utilizadas en el mundo por distintas fuerzas aéreas. Con capacidad para transportar alrededor de 100 pasajeros junto con sus armas y munición, este tipo de avión es un pilar logístico para ejércitos de múltiples países. Su presencia en la flota de la Fuerza Aérea de Colombia lo convierte en un activo estratégico para las operaciones de movilización de tropas en regiones de difícil acceso como el Putumayo, territorio históricamente complejo por su geografía y su contexto de seguridad.






