La cancelación de EU a vuelos del AIFA generó reacciones en el gobierno federal, luego de que el Departamento de Transporte de Estados Unidos revocara la aprobación de 13 rutas de aerolíneas mexicanas y suspendiera todas las operaciones hacia y desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
Reacción oficial ante la medida
Durante una conferencia de prensa, la presidenta aseguró no comprender la decisión estadounidense, pero afirmó que se buscará mantener el diálogo para resolver las diferencias sin afectar a los usuarios ni la operación aérea en la capital del país.
De acuerdo con su postura, revertir el decreto que prohíbe las operaciones de carga en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM), emitido en 2023, podría generar saturación y riesgos operativos.
Argumentos sobre seguridad y competencia
La mandataria explicó que eliminar la restricción implicaría un retroceso en materia de logística y seguridad, pues el regreso de vuelos de carga al AICM incrementaría la congestión aeroportuaria. Además, señaló que las aerolíneas mexicanas ya habían alcanzado un acuerdo para distribuir mejor sus rutas y mantener la competitividad del sector.
“No estamos en contra de la competencia, pero no podemos poner en riesgo a los usuarios ni las inversiones realizadas en el AIFA”, expresó.
Este punto fue destacado como parte del debate que abrió la cancelación de EU a vuelos del AIFA, ya que las autoridades estadounidenses argumentaron que México habría limitado vuelos de aerolíneas norteamericanas durante tres años sin justificación suficiente.
Reunión con aerolíneas afectadas
La mandataria anunció una reunión con las principales aerolíneas nacionales de pasajeros afectadas por la decisión. En el encuentro participarán representantes de la Marina, del Aeropuerto Internacional Benito Juárez y del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, con el fin de evaluar alternativas que eviten afectaciones a los usuarios y garanticen el cumplimiento de los acuerdos bilaterales.
Detalles sobre la decisión estadounidense
El 28 de octubre, el Departamento de Transporte de Estados Unidos informó la suspensión de rutas operadas por Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, además del congelamiento de los llamados servicios combinados de pasajeros y carga, conocidos como “belly cargo”.
Según su titular, esta determinación responde a supuestas restricciones impuestas por México a aerolíneas estadounidenses durante los últimos años.
Impacto en el sector aéreo
Expertos del sector han señalado que la medida podría afectar la conectividad entre ambos países y retrasar el proceso de expansión comercial del AIFA, considerado un punto estratégico para el transporte de pasajeros y mercancías.
Perspectivas y próximos pasos
Las autoridades mexicanas indicaron que continuarán las gestiones diplomáticas para revertir la decisión y garantizar que el intercambio aéreo entre ambas naciones se mantenga bajo condiciones de equidad.
Por el momento, se espera que las conversaciones permitan establecer un nuevo marco de cooperación que asegure la estabilidad en las operaciones de carga y pasajeros.






