Las autoridades del Estado de México confirmaron este martes que el Tirador de Teotihuacán actuó solo y con premeditación: la balacera registrada en la Zona Arqueológica no fue un hecho impulsivo, sino el resultado de una planificación meticulosa llevada a cabo con días de antelación. El dato fue revelado durante la conferencia matutina ofrecida por las autoridades estatales.
Identificado por una credencial de elector
El agresor fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años de edad, gracias a una credencial de elector que portaba consigo al momento de los hechos. La información fue confirmada por el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, durante su participación en la conferencia matutina de este martes.
Un ataque que no fue espontáneo
El fiscal fue contundente al descartar que se haya tratado de un acto repentino o sin planificación. Según explicó, el sujeto había visitado la zona arqueológica en múltiples ocasiones previas al ataque, se hospedó en hoteles cercanos al recinto y utilizó esas visitas para identificar los puntos estratégicos desde los cuales ejecutaría su agresión.
“Esta persona visitó, de manera preliminar sabemos, en varias ocasiones la zona arqueológica, se hospedó en hoteles aledaños de manera previa y desde ahí planeó y llevó a cabo las labores de acercamiento con los lugares que iba a utilizar para cometer su acción violenta”, declaró el funcionario.
Una mochila cargada de pistas escalofriantes
Uno de los hallazgos más perturbadores de la investigación fue el contenido de la mochila táctica que el agresor cargaba al momento del ataque. En su interior, las autoridades encontraron un arma de fuego, un arma blanca, 52 cartuchos útiles, un teléfono celular análogo, su credencial del INE y boletos de autobús.
Sin embargo, lo que más llamó la atención de los investigadores fue el material adicional que portaba: literatura, imágenes y manuscritos con referencias directas a la masacre de Columbine, el tiroteo escolar ocurrido el 20 de abril de 1999 en el estado de Colorado, Estados Unidos, que cobró la vida de 13 personas y marcó un antes y un después en la historia de los ataques masivos a nivel mundial.
Un perfil psicopático orientado a imitar ataques anteriores
El fiscal José Luis Cervantes profundizó en el análisis del perfil del agresor con base en las indagatorias realizadas hasta el momento. De acuerdo con su valoración, el Tirador de Teotihuacán presenta un perfil psicopático caracterizado por una tendencia a replicar situaciones violentas ocurridas en otros contextos y lugares, lo que explicaría su aparente fascinación con el caso Columbine y la elección de una fecha y lugar de alto valor simbólico para perpetrar el ataque.
La fecha: ¿una coincidencia o un mensaje?
Vale la pena subrayar que la masacre de Columbine ocurrió un 20 de abril de 1999, y que el ataque en Teotihuacán se registró el lunes 21 de abril de 2026, apenas un día después del aniversario número 27 de aquel suceso. Este detalle no ha pasado desapercibido para los investigadores y forma parte del análisis del perfil del agresor que actualmente lleva a cabo la fiscalía.
Una sola persona, toda la responsabilidad
Las autoridades fueron enfáticas al señalar que no existe evidencia de que el ataque haya sido coordinado con otras personas. Se trató de un agresor solitario que actuó de manera deliberada y organizada, según el resultado preliminar de las investigaciones en curso.
Lo que aún falta por esclarecer
Hasta el momento, la fiscalía no ha revelado el móvil definitivo del ataque ni ha dado a conocer mayores detalles sobre la vida personal, el entorno social o los antecedentes del agresor. La investigación continúa abierta y se espera que en los próximos días las autoridades ofrezcan nuevas actualizaciones sobre el caso.






