Israel reportó que un tiroteo en Jerusalén ocurrido este lunes 8 de septiembre en una concurrida parada de autobús dejó al menos seis personas muertas y 12 heridas. Autoridades locales desplegaron equipos de emergencia para atender a los afectados y asegurar la zona.
Ataque mortal en Jerusalén
El tiroteo, registrado durante la hora pico en una intersección que conecta con asentamientos judíos en Jerusalén Este, es considerado el más mortífero en Israel desde octubre de 2024. De acuerdo con la policía, dos atacantes palestinos fueron abatidos por un soldado israelí y civiles presentes, mientras que una tercera persona fue arrestada más tarde.
Imágenes difundidas muestran a decenas de personas huyendo de la zona, un autobús con el parabrisas perforado por balas y pertenencias personales esparcidas en la calle. Los equipos de emergencia describieron la escena como caótica: vidrios rotos, heridos en el suelo y cuerpos inconscientes en la acera.
Reacción de autoridades
El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, identificó a los responsables como palestinos. Poco después del ataque, el primer ministro Benjamin Netanyahu acudió al lugar, señalando que Israel enfrenta “una guerra en múltiples frentes”, en referencia a Gaza, Cisjordania y territorio israelí.
Netanyahu elogió además la actuación del soldado que neutralizó a los agresores, perteneciente a una nueva unidad de militares ultraortodoxos. En respuesta inmediata, el ejército rodeó aldeas palestinas en las afueras de Ramala y desplegó cientos de agentes para descartar la presencia de explosivos. La policía confirmó horas más tarde la detención de un residente de Jerusalén Este presuntamente vinculado al ataque.
Hamás celebra el tiroteo
El movimiento islamista Hamás celebró el ataque, aunque no se atribuyó su autoría, calificándolo como una “respuesta natural a los crímenes de la ocupación contra nuestro pueblo”.






