El presidente estadounidense, Trump, exigió que Hamás acepte un acuerdo de paz para Gaza antes del domingo por la noche. La amenaza se acompaña de la advertencia de intensificar los ataques contra el grupo si no se cumplen las condiciones, fijando las seis de la tarde, hora de Washington, D.C., como plazo fatal. Trump afirmó que, de no alcanzarse un acuerdo “de última oportunidad”, Estados Unidos y sus aliados desatarán “un infierno como nunca antes”.
Detalles del plan propuesto
La propuesta presentada por Trump, junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, plantea colocar a Gaza bajo una comisión temporal de gobierno encabezada por Estados Unidos, con la participación de figuras internacionales como Tony Blair. El plan exige que Hamás entregue sus armas y libere a los rehenes. Los combatientes sobrevivientes podrían salir del territorio, y no se requerirá la evacuación forzada de civiles.
Reacción de Hamás y riesgos de escalada
Hamás indicó que estudiará la oferta, aunque no confirmó su aceptación. Trump destacó que muchas zonas quedan “rodeadas y atrapadas militarmente” y afirmó que solo necesitaría ordenar el avance para eliminar a los combatientes restantes. Observadores advierten que la presión pública y las amenazas directas elevan el riesgo de una escalada militar y complican las vías diplomáticas para lograr un alto al fuego duradero. La declaración de Trump busca condicionar la respuesta del grupo en un plazo corto, mientras las partes siguen sin un acuerdo claro sobre garantías, seguridad y el futuro gobierno de Gaza.
Implicaciones internacionales
El ultimátum de Trump genera preocupación entre la comunidad internacional, que monitorea de cerca la situación en Gaza. Las decisiones del presidente estadounidense podrían afectar no solo la estabilidad regional, sino también las relaciones diplomáticas con aliados y organizaciones internacionales involucradas en el proceso de paz.






