Las flores de cempasúchil son un símbolo en las celebraciones del Día de Muertos en México. Aunque su uso en altares y ofrendas culmina después del 2 de noviembre, estas flores pueden ser reutilizadas de diversas maneras.
Opciones para reutilizar las flores de cempasúchil
Después de las festividades, muchas flores son desechadas, pero pueden tener una segunda vida. Sus pétalos, tallos y hojas son aptos para la elaboración de composta, lo que contribuye a mejorar el suelo.
Una iniciativa del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la Universidad de Guadalajara promueve el aprovechamiento de estas flores. El proyecto agrícola, iniciado en 2025, busca continuar el cultivo de cempasúchil mediante el uso de sus residuos orgánicos.
Proceso de composteo
Según la Gaceta de la Universidad de Guadalajara, los residuos vegetales de las flores pueden ser destinados al composteo. Este proceso transforma la materia orgánica en un material útil para enriquecer el suelo.
Conservación y cultivo en casa
Las flores que aún están en buen estado pueden conservarse. Si se encuentran en maceta, es recomendable mantenerlas en un lugar con suficiente luz solar y riego moderado.
Además, es posible recuperar las semillas de las flores que han madurado, guardándolas en un lugar fresco y seco para la próxima siembra.
Iniciativas en la Ciudad de México
En 2025, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México habilitó centros de acopio para recibir cempasúchil y macetas. Esta acción busca aprovechar los residuos orgánicos mediante el compostaje.
El cempasúchil, conocido como Tagetes erecta, tiene una rica historia cultural y económica en México. Su producción no solo es parte de las festividades, sino que también genera ingresos para muchas familias dedicadas al cultivo de esta flor.
De esta forma, el final del Día de Muertos no significa el fin del aprovechamiento del cempasúchil. La transformación en composta y la conservación de plantas permiten prolongar su ciclo y mantener viva una tradición.






