La calidad del aire en Chile continúa mostrando mejoras, aunque persisten desigualdades regionales y desafíos en zonas específicas. Este 19 de septiembre de 2026, diversas localidades presentan niveles de contaminación que, en general, se mantienen en rangos aceptables, pero con alertas en ciertas áreas industriales y rurales.
Panorama general de la calidad del aire en Chile
En los últimos veinte años, Chile ha registrado una notable mejoría en la calidad del aire, según un análisis del 2025 publicado en la revista Atmosphere. Este estudio, desarrollado por la Universidad de Chile, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad del Desarrollo, indica que los niveles de contaminantes como el material particulado fino (PM2.5) han disminuido en varias regiones. Sin embargo, aún existen brechas significativas en zonas del sur y en áreas industriales del norte y centro del país.
Factores que afectan la calidad del aire en regiones específicas
En el sur chileno, el uso intensivo de leña húmeda sigue siendo la principal causa de contaminación atmosférica, dificultando los esfuerzos de regulación. Kevin Basoa, del CR2, explicó que la regulación sobre el uso de leña aún no se implementa de manera plena en estas comunidades, donde este combustible forma parte de su identidad cultural. Además, factores geográficos y la estabilidad atmosférica del Pacífico impiden la dispersión eficiente de contaminantes.
Por otro lado, en las llamadas “zonas de sacrificio” del norte y centro del país, aunque los niveles de SO₂ han descendido, episodios agudos de contaminación todavía se registran en localidades como Coronel y Talcahuano, afectando la salud de la población en momentos específicos.
Situación actual en Punta Arenas y otras localidades
Este 19 de septiembre de 2026, la calidad del aire en Punta Arenas se reporta como buena, con niveles de MP 2,5 que alcanzan los 4 µg/m3 y un índice ICAP de 8. Esta condición refleja una atmósfera relativamente limpia, permitiendo actividades al aire libre y contribuyendo al bienestar general de sus habitantes.
En Cuncumen, la calidad del aire también se mantiene en niveles favorables, con valores de MP 2,5 en 17 µg/m3 y un ICAP de 34. En Santa Margarita, los niveles de dióxido de azufre se sitúan en 26 µg/m3, considerados aceptables y que no generan condiciones adversas para la salud.
Por su parte, en Cerro Merquín, los niveles de material particulado MP 2,5 y MP 10 se encuentran en 13 µg/m3 y 37 µg/m3, respectivamente, con un ICAP de 26 y 28. Estas cifras indican un ambiente saludable en general, aunque la población debe mantenerse informada ante posibles fluctuaciones.
Medidas y restricciones para mantener la calidad del aire
En todas estas localidades, las autoridades han establecido restricciones en situaciones de buena calidad del aire. Entre ellas, se prohíbe el uso de calefactores a leña (excepto pellets), y se implementan controles en el uso de vehículos, motocicletas y camiones, con restricciones permanentes o de días específicos, para reducir emisiones contaminantes.
El monitoreo constante y la regulación en el uso de combustibles fósiles y biomasa son esenciales para mantener estos niveles y prevenir episodios de alta contaminación. La implementación de estas medidas refleja el compromiso de Chile con la salud pública y la protección del medio ambiente.
Para más detalles sobre las políticas ambientales en Chile, puedes consultar el informe completo de Infobae.



