La situación actual del régimen obradorista en México se encuentra en un punto crítico. La presidenta Sheinbaum ha reaccionado ante una crisis que evidencia la parcialidad y la corrupción dentro del sistema político, especialmente en el Instituto Nacional Electoral (INE).
El escándalo del INE y la cuarta transformación
El escándalo en el INE es un reflejo de lo que ha traído la cuarta transformación: una notable destrucción de instituciones que antes funcionaban adecuadamente. En lugar de mejorar, el sistema se ha vuelto más parcial e incompetente, con un aumento en la venalidad.
El lema de no robar, no mentir, no traicionar parece haberse desvanecido, ya que la impunidad se ha vuelto la norma. A pesar de los escándalos, no se ha considerado la inconveniencia de llevar a cabo elecciones bajo un órgano que ha demostrado ser corrupto.
Control político y elecciones
La crisis en el INE no solo se limita a la elección de la presidenta Taddei, sino que se extiende a todas las decisiones tomadas tras las elecciones intermedias. Los últimos siete consejeros han sido seleccionados para representar los intereses del régimen, lo que ha llevado a decisiones cuestionables por parte del Consejo General.
- Asignación espuria de mayoría calificada a un partido.
- Validación de elecciones irregulares.
- Aprobación de campañas anticipadas de Morena.
- Sanciones a dirigentes partidistas por ejercer su libertad de expresión.
Destrucción del sistema democrático
La crisis es una consecuencia directa del control que el régimen político ha ejercido sobre el INE, lo que ha llevado a la colonización de otros órganos como el Tribunal Electoral y la Corte. Además, se ha observado una desaparición de los órganos autónomos que deberían garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
La situación se agrava con el colapso del sistema de salud y educativo, así como el crecimiento del crimen organizado en las autoridades locales. Este panorama refleja un imperio de impunidad y mediocridad que afecta a la sociedad en su conjunto.
Reescritura de la historia reciente
En medio de esta crisis, el régimen político ha intentado reescribir la historia reciente del país, desacreditando la pausa democrática que se inició en 1997 y concluyó en 2018. Este esfuerzo incluye la persecución de figuras emblemáticas del primer triunfo opositor, como Ernesto Ruffo.
La presidenta Sheinbaum, en su intento de escalar la polémica, ha hecho afirmaciones que carecen de fundamento, buscando desviar la atención de la grave situación que enfrenta el país. La necesidad de un cambio en el sistema político es más urgente que nunca.






