La revisión del T-MEC no solo pondrá a prueba la capacidad de diálogo de México con Estados Unidos, sino que también resaltará la importancia de contar con instrumentos efectivos para responder a las distorsiones del comercio internacional. La protección de la industria nacional frente a prácticas desleales será clave en este proceso.
El contexto de la sobrecapacidad industrial
Uno de los principales temas en la revisión del T-MEC es la sobrecapacidad industrial. Estados Unidos la identifica como un desafío, especialmente en economías como la de China, donde la intervención estatal influye en decisiones de producción y precios. Este fenómeno genera excedentes que presionan los mercados internacionales, con exportaciones a precios bajos.
Impacto en México y acciones internacionales
Para México, las importaciones provenientes de industrias con capacidad excedente afectan la competencia. Desde 2016, México ha respaldado en la OMC iniciativas para analizar cómo las subvenciones contribuyen a este fenómeno. En octubre de 2026, México se sumó a 14 economías en una declaración para promover acciones coordinadas frente a la sobrecapacidad estructural y las distorsiones comerciales.
Defensa comercial y la labor de la UPCI
La Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPCI) de la Secretaría de Economía juega un papel fundamental en la protección de la industria mexicana. Investiga prácticas como el dumping, subvenciones y apoyos gubernamentales que otorgan ventajas indebidas. Además, analiza las medidas temporales llamadas salvaguardias.
Hasta septiembre de 2026, la UPCI tenía 64 procedimientos en trámite, incluyendo 29 investigaciones por prácticas desleales. La actividad investigadora ha mostrado un repunte en 2025, con 21 investigaciones antidumping, frente a un promedio de cuatro anuales entre 2021 y 2023. Esto evidencia la necesidad de fortalecer sus capacidades para mantener investigaciones rigurosas y oportunas.
Importancia de una defensa comercial sólida
En el contexto de la revisión del T-MEC, fortalecer la capacidad institucional para investigar y responder a prácticas comerciales desleales resulta estratégico. Una defensa comercial basada en evidencia y en el cumplimiento de reglas internacionales no solo preserva condiciones de competencia equitativa, sino que también refuerza la credibilidad de México en el ámbito internacional.






