La Cámara de Diputados aprobó el plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, pero el debate quedó en un segundo plano ante una sesión que se prolongó más de 14 horas y que se convirtió en un intercambio de injurias, acusaciones de corrupción y señalamientos cruzados entre todas las bancadas. El proyecto fue aprobado en lo general y en lo particular con 343 votos a favor, 124 en contra y una abstención, y fue turnado a los congresos de los estados y de la Ciudad de México.
El plan B electoral: aprobado entre el caos parlamentario
Lejos de centrarse en el contenido de la reforma, los legisladores protagonizaron una lucha encarnizada en la que morenistas arremetieron contra priistas, emecistas contra priistas, panistas contra morenistas, petistas contra priistas y emecistas contra morenistas, en una dinámica que, según describió el propio diputado de Morena Francisco Borrego, se convirtió en “más que un mercado público de mentadas de madre”. La presidenta de la Cámara, en turno, respondió con ironía: “No censuraré a nadie, porque tendría que empezar por censurarlo a usted”.
Los votos y las bancadas que se opusieron
A diferencia de la votación en lo general, donde Movimiento Ciudadano sufragó a favor, en la votación en lo particular el partido naranja se sumó a la oposición junto con el PAN y el PRI. La diputada del PT Martha Cruz optó por la abstención, después de denunciar en tribuna que los pueblos indígenas no fueron considerados en una consulta que la Constitución establece en su artículo segundo. “Como pueblos indígenas, ustedes nos están haciendo a un lado”, reclamó antes de ausentarse en la votación definitiva sobre el plan B.
El desfile de acusaciones y nombres propios
La sesión sirvió de tribuna para ventilar un extenso repertorio de agravios históricos. Los nombres de Felipe Calderón, Andrés Manuel López Obrador y Enrique Peña Nieto se repitieron como en todo debate parlamentario sobre corrupción, pero en esta ocasión se sumaron también los de los emecistas Dante Delgado y Jorge Álvarez Máynez, y el priista Alejandro Moreno. El diputado priista Arturo Yáñez calificó el dictamen como “‘el plan A’ de López Obrador, el arquitecto real del desmantelamiento del país, el que todavía decide, dicta”.
PRI contra MC: el enfrentamiento más encendido
Uno de los momentos más álgidos de la noche fue el cruce entre el diputado tricolor Carlos Gutiérrez e Ivonne Ortega, coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano. Gutiérrez acusó a Ortega de haber gobernado Yucatán “con nepotismo descarado” y señaló que la deuda pública se multiplicó por seis durante su gestión. También calificó a Álvarez Máynez de “cobarde” y a Dante Delgado de “impulsor original de este amasiato”, llegando al punto de llamar a MC “el nuevo narcopartido satélite del gobierno”. El morenista Leonel Godoy intervino para defender a Ortega: “La diputada no es de mi grupo parlamentario, pero merece respeto como mujer”.
Las réplicas de Movimiento Ciudadano
El diputado de MC Gibrán Ramírez salió al paso de los ataques priistas con un mensaje directo: “Cuando aquí se ataque a nuestro movimiento y cuando se ataque a Dante Delgado y Jorge Álvarez Máynez, van a tener una puntual respuesta”. Ramírez aseguró que Delgado “fue a la cárcel por una injusticia” y reivindicó la trayectoria de su partido como el único que en 2022 votó en contra de la prisión preventiva sin juicio, diferenciándose así del resto de las bancadas.
El reclamo por el machismo en tribuna
La diputada emecista Anayeli Muñoz tomó la tribuna para responder a comentarios que consideró machistas, afirmando que “ser oposición no es cosa de machos” y rechazando la idea de que México necesite “una oposición con huevos”, frase que atribuyó al priista Carlos Gutiérrez. “Dan vergüenza, y eso los pinta de cuerpo completo”, concluyó.
Morena y el PAN: acusaciones de narcoprotección
La diputada panista Laura Cristina Márquez exigió a los legisladores de Morena que “rompan el pacto por las familias de México” y los acusó de “narcoprotecciones y narcosilencio”. La respuesta desde la bancada morenista no se hizo esperar: el diputado Guillermo Rafael Santiago afirmó que “si hay un partido de narcos, eso es el PAN”, recordando la detención del exsecretario de Seguridad del gobierno de Felipe Calderón y del exalcalde de la alcaldía Benito Juárez. La escalada de descalificaciones obligó al presidente en funciones Raúl Bolaños-Cacho a realizar repetidos llamados al orden que, en su mayoría, fueron ignorados por las bancadas.






