A pocas horas de que el Senado de la República se dispusiera a discutir el plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum, dos legisladores solicitaron licencia y se ausentaron del pleno: Yeidckol Polevnsky, del Partido del Trabajo (PT), y Miguel Ángel Yunes Márquez, de Morena. Ambas solicitudes fueron aprobadas por el pleno, y en los dos casos sus respectivos suplentes ya habían rendido protesta con anterioridad, por lo que Miguel Ángel Yunes Linares y Denisse Ortiz Pérez se presentaron a la sesión de este miércoles donde se debatiría la reforma constitucional en cuestión.
La coincidencia en el tiempo de ambas solicitudes de licencia, justo en vísperas de uno de los debates legislativos más relevantes de la actual administración, no pasó desapercibida y encendió el debate político en torno al plan B y a la postura real de ciertos legisladores frente a la iniciativa impulsada por el Ejecutivo federal.
El Plan B en el Senado: Ausencias que Generan Ruido Político
La discusión de esta reforma constitucional llegó al Senado en un ambiente de tensión política, y las licencias solicitadas añadieron un elemento de controversia que no tardó en alimentar el análisis y la especulación entre analistas y medios de comunicación. La sesión de este miércoles se convirtió así en escenario de dos tramas paralelas: el debate de fondo sobre el contenido de la iniciativa y el mensaje implícito detrás de las ausencias de última hora.
El plan B de Sheinbaum, denominado oficialmente como reforma constitucional, plantea entre otros aspectos modificaciones relacionadas con la estructura y presupuesto de los Congresos locales de los estados, un tema que no ha estado exento de posturas encontradas incluso al interior de la coalición gobernante.
Yunes Márquez: Su Tercera Licencia desde 2024
El caso del expanista Miguel Ángel Yunes Márquez tiene un antecedente que le da mayor peso político a su ausencia de este miércoles. Se trata de la tercera licencia que el legislador solicita desde 2024, siendo la primera de ellas en septiembre de ese año, precisamente cuando se discutía la polémica reforma judicial que terminó siendo aprobada. Este patrón de ausencias en momentos clave del calendario legislativo ha generado cuestionamientos sobre la postura real del senador frente a las grandes reformas impulsadas por el gobierno federal.
Su suplente, Miguel Ángel Yunes Linares, fue quien acudió en su lugar a la sesión de este miércoles para participar en la discusión de la iniciativa en el pleno del Senado.
Polevnsky: Dudas sobre el Presupuesto y el Número de Regidores
En el caso de Yeidckol Polevnsky, su licencia llegó después de que la propia senadora había expresado públicamente algunas reservas sobre el contenido de la iniciativa. En una entrevista concedida a Latinus la semana pasada, Polevnsky señaló la necesidad de precisar el presupuesto que tendrá cada uno de los Congresos de los estados, haciendo referencia a una disparidad que, según dijo, no tiene lógica.
“La presidenta planteó que hay estados como Baja California que tiene un presupuesto de 38 millones de pesos anuales, mientras otros estados tienen un presupuesto de cinco millones. Hay una disparidad que no tiene lógica, entonces sí tiene que haber un ordenador que establezca claramente, en leyes secundarias, qué porcentaje deben tener”, afirmó la legisladora.
Además, Polevnsky planteó la necesidad de clarificar en la iniciativa el número exacto de regidores y síndicos que corresponderían a cada municipio. “Yo creo que también se debe establecer en función de la población. Se establece de siete a 15, pero yo creo que no puede ser así, porque entonces ¿cuál va a ser la decisión? ¿Siete, ocho, nueve, quince?”, cuestionó públicamente antes de solicitar su licencia.
Lo Que Sigue: El Debate Continúa en el Pleno
Con las licencias aprobadas y los suplentes en sus lugares, la sesión del Senado continuó su curso para abordar la reforma constitucional conocida como plan B. La discusión legislativa promete ser intensa, especialmente considerando que incluso legisladores afines al gobierno han expresado dudas sobre algunos aspectos técnicos y presupuestales de la iniciativa, lo que abre la posibilidad de modificaciones o negociaciones de último momento antes de su eventual votación.
La evolución de este proceso será determinante para medir el nivel de cohesión de la coalición gobernante y la capacidad del Ejecutivo para sacar adelante sus reformas prioritarias en la recta final del primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum.






