Un grupo de ciudadanos, en su mayoría jóvenes, se reunió en Playa del Carmen para formar una “valla humana” con el objetivo de evitar el traslado de un álamo de grandes dimensiones. Este árbol se encuentra en un predio de la colonia Centro y su traslado estaba programado para el sábado.
Motivos de la protesta
La acción de los vecinos se produjo después de que personal contratado comenzara a podar el álamo en la avenida 5 Bis, entre las calles 38 y 40. La decisión de trasladar el árbol fue respaldada por un dictamen de riesgo emitido por Protección Civil, en respuesta a una supuesta “queja ciudadana”.
Opiniones de expertos
El arbolista Rafael Reynoso Valdés indicó que, a pesar de que el árbol parece saludable, carece de suficiente anclaje, lo que justifica su traslado al camellón central del bulevar Playa del Carmen, frente a Mayakobá. Sin embargo, algunos vecinos cuestionan esta decisión, argumentando que hace dos años el mismo arbolista había dictaminado que el árbol estaba sano.
Impacto ambiental y social
Los manifestantes, cerca de 15 en total, expresaron su preocupación por el impacto que tendría el traslado del árbol, que ha sido hogar de aves y murciélagos durante casi un siglo. Shanti, una de las vecinas inconformes, destacó que el árbol contribuye a la frescura y sombra de la zona, y cuestionó la lógica de considerar al árbol un riesgo mientras se permite la construcción en el predio que ocupa.
Intereses económicos detrás del traslado
Los vecinos también sugieren que hay un interés económico detrás de la decisión de retirar el árbol, ya que el terreno pertenece a la empresa Ekasa Desarrollos Inmobiliarios. Esta situación ha generado un debate sobre la importancia de preservar el patrimonio natural frente a los intereses de desarrollo urbano.






