El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) ha tenido un impacto destacado en varias provincias argentinas, pero la que más se ha beneficiado en términos relativos es Río Negro. A diferencia de otras jurisdicciones, Río Negro no tiene proyectos mineros aprobados bajo el régimen, pero su infraestructura y producción de petróleo la colocan en una posición privilegiada.
El impacto del RIGI en Río Negro
Según un informe del Ieral (Fundación Mediterránea), los proyectos aprobados en Río Negro representan el 196% de su Producto Bruto Geográfico (PBG), el porcentaje más alto entre las provincias con inversiones en marcha. Esto refleja que, en relación a su economía, las inversiones tienen un peso mucho mayor en Río Negro que en otras jurisdicciones.
Proyectos y beneficios en Río Negro
Entre los principales proyectos en la provincia se encuentra el Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), que tiene una inversión de 2.900 millones de dólares. Este ducto de 437 kilómetros busca duplicar las exportaciones de petróleo y, en su máxima capacidad, exportar más de 16.000 millones de dólares anuales. Además, está en marcha un proyecto de licuefacción de gas natural de Southern Energy S.A., con una inversión de 15.156 millones de dólares.
Infraestructura y exportación
Río Negro también se destaca por su papel en la infraestructura de exportación de hidrocarburos. La provincia cuenta con salidas al mar por el Golfo San Matías, que facilitan la salida de petróleo y gas hacia mercados internacionales. La construcción de gasoductos y plantas de líquidos de gas natural refuerzan su posición estratégica.
El peso político y económico
El informe del Ieral señala que seis provincias, incluyendo Río Negro, podrían ejercer un poder de veto en decisiones relacionadas con el RIGI, debido a su peso en las inversiones y en la política del régimen. Río Negro, en particular, concentra buena parte de la infraestructura necesaria para el desarrollo de Vaca Muerta, lo que la coloca en una posición clave para el futuro económico del país.






